El peligro asecha en cada kilómetro del territorio veracruzano para miles de traileros. La Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos (Conatram) alzó la voz ante un panorama alarmante: operarios del autotransporte de carga se enfrentan día con día a un cóctel crítico de inseguridad, carreteras destrozadas y una preocupante escasez de paraderos seguros.

Pablo Emmanuel Aguilar, delegado de la Conatram en Veracruz, enfatizó la urgencia de establecer paradas con iluminación adecuada, cámaras de videovigilancia y patrullaje permanente. La prioridad se concentra en el corredor Puebla-Veracruz, ruta estratégica para el comercio del país y una de las más vulnerables del trayecto nacional.

Las cifras reflejan la gravedad del problema. Entre marzo de 2025 y marzo de 2026, la entidad acumuló 68 asaltos a camiones de carga, lo que representa el 5.6% del total nacional y ubica a Veracruz en el sexto lugar con mayor incidencia de este delito en el país.

A la amenaza de la delincuencia se suma el deplorable estado de las vialidades. De acuerdo con el gremio, el deterioro en diversos tramos obliga a los conductores a invadir el carril en sentido contrario para esquivar hoyancos y baches profundos, maniobra extrema que detona accidentes fatales y genera severos daños mecánicos a las unidades.

El cuello de botella logística no termina en la carretera. La Conatram advierte que los ingresos a los puertos de Veracruz y Coatzacoalcos permanecen colapsados debido a la lentitud en los trámites aduanales y constantes fallas en las plataformas digitales para el despacho de mercancía.

Frente a esta crisis operativa y de seguridad, los transportistas exigen una intervención inmediata de las autoridades federales y estatales para rehabilitar la infraestructura vial, reforzar la vigilancia e agilizar los procesos en los nodos logísticos clave del estado.

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