- Observa evidencia de una dirección más sólida, así como de un mayor apoyo y control sobre la política financiera, pero también destaca un perfil financiero y un desempeño operativo débiles.
Fitch Ratings mantuvo las notas internacionales de Pemex de largo plazo en “BB+”, así como su calificación nacional en “AA (mex)”, ambas con perspectiva estable.
Entre los factores claves de la calificación, la firma destacó el miércoles que México ha implementado medidas legislativas que permiten a Pemex compartir un límite de endeudamiento con Hacienda, y los cambios buscan mejorar de manera significativa el apalancamiento y reducir los costos de financiamiento de la petrolera.
Además, los cambios proporcionan evidencia tangible de una dirección más sólida, así como de un mayor apoyo y control gubernamental sobre la política financiera de Pemex.
Fitch, no obstante, también señaló que el perfil crediticio individual (PCI) de Pemex es débil (‘ccc’), una evaluación que refleja una liquidez ajustada y un flujo de caja operativo persistentemente negativo, que no cubre totalmente la inversión en activos (capex), lo que genera presión continua sobre la flexibilidad financiera de la empresa.
La agencia manifestó que al 30 de junio, Pemex tenía una deuda de 91,453 millones de dólares y había registrado gastos por intereses de 2,674 mdd, equivalentes a cerca de 34% del Ebitda trimestral en el segundo trimestre.
Fitch espera una reducción del apalancamiento (deuda/Ebitda) a 4.0x en 2026 desde 8.0x en 2025, respaldado por precios altos del crudo y de los productos refinados.
Estimó que esa métrica promedie 7.0x durante el horizonte de calificación, y añadió que la mejora en el apalancamiento refleja una generación mayor de Ebitda en 2026 y 2027, aunque seguirá siendo débil y consistente con un PCI de la categoría ‘ccc’.
Otro factor clave de la calificación es el desempeño operativo, el cual es considerado como débil. Fitch manifestó que la inversión insuficiente durante años en los activos de exploración y producción, así como en refinación, ha debilitado el desempeño operativo y financiero.
Refirió que los incidentes en activos críticos indican un capex de mantenimiento insuficiente.
Además, el gobierno federal inicialmente buscaba limitar la producción de exploración y producción, y centrarse en las operaciones de downstream (refinación y el procesamiento)
Sin embargo, abundó, su estrategia ha cambiado durante el último año para permitir la inversión privada en actividades de exploración y producción, dado que la producción ha disminuido y el desarrollo de nuevos campos se ha desacelerado.
Los avances en las negociaciones y los contratos respaldan una probable estabilización de la producción a partir de 2028, seguida de un posible crecimiento en los años posteriores.
Fitch también apuntó que riesgos ambientales, sociales y de gobernanza presionan el PCI, pues el historial de emisiones de gases de efecto invernadero e incidentes en activos críticos afecta a comunidades y al ambiente, lo que evidencia una gestión operativa débil y falta de capex.
“Este es un factor clave en el PCI de ‘ccc’ y puede limitar el acceso a capital. La baja inversión de la última década ha deteriorado la infraestructura, lo cual ocasionó incidentes que causaron lesiones a empleados y daños ambientales, con efectos financieros y reputacionales”, expresó.
Pemex se refirió al anuncio de Fitch como una ratificación que define una trayectoria crediticia positiva, y que reconoce los avances alcanzados en el fortalecimiento financiero y operativo de la empresa.
La empresa sostuvo ayer en un comunicado que cuenta con una estrategia sólida para continuar fortaleciendo su desempeño operativo y financiero, una ruta que contempla seguir reduciendo deuda, mejorar el perfil de vencimientos y los costos de financiamiento, mantener la producción, elevar la confiabilidad y eficiencia de la refinación y ampliar las capacidades operativas y de inversión mediante esquemas mixtos.
Aseguró que la ratificación de “BB+” no representa estancamiento ni retroceso, sino que confirma y consolida el avance crediticio alcanzado durante el último año.







