Menos de 48 horas bastaron para que el director del Centro Nacional de Control del Gas Natural (CENAGAS), Cuitláhuac García Jiménez, pasara de alertar sobre la vulnerabilidad del país ante cortes en las importaciones a asegurar que México cuenta con reservas “bastantes” y sin riesgo de escasez.
El cambio de postura del exgobernador de Veracruz se produjo tras su llegada a Palacio Nacional, donde minimizó el aviso emitido el miércoles 7 de octubre, cuando reconoció públicamente que la nación carecía de infraestructura para soportar una interrupción prolongada del suministro estadounidense.
El viraje discursivo
Cuestionado este jueves sobre la situación del hidrocarburo, el funcionario federal descartó cualquier amenaza al abasto interno.
“No, ninguno. Lo suficiente, bastante; estamos produciendo cada vez más”, expresó ante los medios de comunicación a las afueras del recinto oficial, donde participaría en un encuentro convocado por la presidenta Claudia Sheinbaum con directivos empresariales de Estados Unidos.
Al ser interrogado sobre las contradicciones con sus propias declaraciones previas, García Jiménez atribuyó el episodio a un contratiempo técnico que, según su versión, quedó solventado de inmediato.
“Fue un tema operativo y lo superamos sin problemas”, afirmó, aunque evitó detallar las acciones específicas aplicadas o el volumen real del combustible que dejó de ingresar al territorio nacional durante la contingencia.
La advertencia inicial
El contraste con el mensaje oficial ofrecido un día antes es directo. Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, el titular del CENAGAS expuso que la industria nacional operaba al límite debido a una notificación emitida desde Estados Unidos, la cual advertía sobre una reducción estimada en una quinta parte de las entregas habituales mediante gasoductos transfronterizos.
En esa misma intervención, el exmandatario estatal admitió una debilidad estructural histórica en el sistema energético mexicano:
“No tenemos almacenamiento, pero a través de estas estrategias podemos solventar y, por lo tanto, podríamos tener hasta 3 días si hubiese algún corte de este gas natural de importación”, declaró el miércoles, aludiendo a la incapacidad técnica para responder a una suspensión prolongada.
Vulnerabilidad y reservas críticas
La fragilidad del sistema mexicano frente al exterior ha sido señalada de manera reiterada por instancias técnicas especializadas. Datos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) estiman que el inventario nacional de gas natural cubre el equivalente a apenas 2.4 días de consumo ordinario.
Actualmente, la infraestructura de almacenamiento estratégico del país se concentra exclusivamente en tres terminales de recepción y regasificación ubicadas en puntos específicos del litoral:
- Altamira, Tamaulipas
- Ensenada, Baja California
- Manzanillo, Colima
Estos niveles contrastan de forma drástica con los estándares internacionales de seguridad energética documentados por organismos especializados. Mientras México subsiste con reservas marginales, economías como Austria mantienen reservas equivalentes a 318.3 días de consumo; Francia, 98.8 días; Italia, 93.8 días; y España, 34.2 días.
A pesar de insistir en que la producción interna se encuentra en aumento para respaldar la estabilidad del sector, el titular del CENAGAS no presentó métricas ni proyecciones financieras o técnicas que sustenten dicho incremento frente a la dependencia estructural de las importaciones estadounidenses.







