• Habitantes de la comunidad de Ixmiquilpan, Hidalgo, sustentaron su solicitud en que este pictograma muestra oraciones y procedimientos para realizar la ceremonia del Fuego Nuevo, que debería hacerse en 2027

“El manuscrito pictográfico conocido como Códice Borbónico es tal vez el documento indígena más importante acerca de la religión nahua del centro de México”, señala la investigadora Alessia Frassani sobre el manuscrito cuya posible repatriación se está negociando entre México y Francia. 

Actualmente el Códice Borbónico está en posesión de la Asamblea Nacional de Francia y, según dijo José Alfonso Suárez del Real y Aguilera, asesor político de la Coordinación de Comunicación de la Presidencia de la República, los esfuerzos para lograr su repatriación continuarán.

El pasado viernes 25 de septiembre, en el cierre del Simposio Internacional de Códices Mesoamericanos México-Francia que se llevó a cabo en el Museo Nacional de Antropología, Suárez del Real comentó que ahora existe en las naciones europeas “un esquema de mayor sensibilidad hacia el patrimonio cultural que se encuentra fuera de su territorio de origen”.

También detalló que el sustento de dicha solicitud, planteada a la presidenta Claudia Sheinbaum por habitantes de la comunidad de Ixmiquilpan, Hidalgo, estriba en que dicho pictograma guarda las oraciones y procedimientos para realizar el “atado de años” señala un comunicado del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Añade que, según la cosmovisión de diversas culturas asentadas en el Altiplano Central, el “atado de años” se hace cada 52 años, cuando los calendarios mesoamericanos mandatan realizar la ceremonia del Fuego Nuevo, la cual, se calcula, sucederá en 2027.

El Códice Brobónico, cómo leerlo tras la conquista

“Se trata de un amoxtli (libro en náhuatl) producido según las técnicas y cánones prehispánicos; o sea, se pintó en un soporte de papel amate, doblado en forma de biombo, y se utilizó la escritura pictorgráfica y el calendario mesoamericano (tonalpohualli)”, escribió la investigadora Alessia Frassani en la revista especializada Estudios de cultura náhuatl.

“El códice ha sido objeto de numerosas investigaciones desde el siglo XIX a raíz de su relevancia entre las fuentes para el estudio de la religión nahua”, añade Frassani en el artículo “Las glosas del Códice Borbónico, o cómo leer un libro nahua después de la conquista” publicado en línea el 13 de abril de 2026  

También señala que en su primera parte, “el contenido del documento es de carácter mántico”; es decir, de prácticas proféticas o de adivinación, “y más propiamente ritual en la segunda parte del manuscrito” en la cual “se ilustran las ceremonias de las llamadas veintenas, periodos de 20 días relacionados con el año solar y agrícola”.

Además, señala la investigadora independiente, hay quienes consideran que la primera parte del manuscrito es “de posible manufactura prehispánica”, aunque no hay un acuerdo definitivo al respecto.

En cambio, “la segunda parte presenta pocos pero incuestionables elementos derivados de convenciones europeas que delatan una producción postconquista”. 

Sobre el lugar donde se habría hecho, señala que debió ser “la zona lacustre meridional de la cuenca, debido a las numerosas referencias iconográficas y textuales presentes en el manuscrito que se refieren a las lagunas y chinampas sureñas y a sus dioses tutelares”.

Códice Amatlán, a buen resguardo

Cabe destacar que Suárez del Real comentó sobre el Códice Borbónico que “por medio de la diplomacia cultural, hemos hecho hincapié en que, a diferencia de otros pueblos, el Estado francés ha tenido un particular interés y amor por conocer los códices mexicanos, resguardarlos y mantenerlos en buenas condiciones”.

Por su parte, Emilie Bruckmann, consejera adjunta de Cooperación y Acción Cultural de la Embajada de Francia, celebró la sincronía de voluntades de ambos países que, además del simposio, hizo posibles las exposiciones de los códices Azcatitlan y Boturini, en el MNA y en el Museo de la Biblioteca Nacional de Francia, respectivamente.

De manera similar, de acuerdo con el comunicado del INAH, durante el seminario, pobladores de San Miguel Amatlán, Oaxaca, visitaron la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia (BNAH) para verificar el estado de conservación del códice homónimo a su municipio, el cual, a petición de la comunidad, es resguardado por el INAH desde hace 66 años.

Baltazar Brito Guadarrama, titular de la BNAH, guio a la comitiva por la Bóveda de Códices del repositorio, donde el manuscrito, el cual data del siglo XVI, es conservado bajo condiciones controladas de humedad, temperatura, almacenaje y seguridad.

“Este documento es el ‘acta de nacimiento’ de nuestro pueblo y nos honra saber que está bien cuidado”, expresó el edil de San Miguel Amatlán, Salvador López Santiago.

“Es una gran responsabilidad para nosotros, como biblioteca, que los pueblos nos tengan la confianza para resguardar sus documentos, fundamentales para su historia y vida cotidiana”, dijo por su parte el etnohistoriador Brito Guadarrama.

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