México atraviesa una transformación demográfica acelerada: cada vez nacen menos niños y el crecimiento de la población adulta mayor modificará la estructura social del país en las próximas décadas.

El Programa Nacional de Población 2030 advierte que la disminución en los nacimientos continuará de forma sostenida hasta llegar a un escenario en el que las defunciones superarán a los nacimientos hacia el año 2070.

Datos del Consejo Nacional de Población (Conapo) indican que durante 2025 se registraron 2 millones 19 mil 907 nacimientos, equivalente a 15.15 nacidos por cada mil habitantes, mientras que las defunciones alcanzaron 836 mil 585 casos.

Sin embargo, las proyecciones oficiales prevén una caída importante en la natalidad. Para 2055 se estiman 1 millón 395 mil 851 nacimientos frente a 1 millón 386 mil 641 defunciones. Para 2070, la diferencia será aún más marcada: se proyectan 1 millón 158 mil 959 nacimientos contra 1 millón 618 mil 736 fallecimientos.

El documento publicado en el Diario Oficial de la Federación señala que el país enfrenta un proceso de envejecimiento acelerado que impactará en la estructura por edades, la distribución territorial y las necesidades sociales de la población.

La tendencia también modificará la composición de los hogares y la relación entre generaciones. En distintos estados del país, los adultos mayores de 60 años comenzarán a superar en número a los menores de 12 años en diferentes periodos.

La Ciudad de México ya registró este fenómeno desde 2019. En Veracruz y Colima ocurrirá en 2028; en Morelos entre 2029 y 2030; mientras que entidades como Estado de México, Sonora, Sinaloa, Tamaulipas y Yucatán llegarán a ese escenario en 2031.

A nivel nacional, el cambio demográfico se prevé para 2034, año en que la población de adultos mayores será superior a la de niños menores de 12 años.

El Programa Nacional de Población también advierte una reducción en el tamaño de las familias mexicanas. De acuerdo con cifras del Inegi, en 2023 el promedio fue de 3.3 personas por hogar y la tendencia apunta a que seguirá disminuyendo.

El envejecimiento poblacional, señala el documento oficial, también está relacionado con el incremento de hogares unipersonales y con nuevas dinámicas familiares.

Las autoridades atribuyen la baja en la fecundidad a una mayor libertad en las decisiones reproductivas, así como al acceso a información y modelos de maternidad y paternidad responsables, factores que han modificado el comportamiento demográfico del país.

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