El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, disipó este sábado las dudas sobre el futuro del acuerdo comercial de Norteamérica al asegurar que no tiene la intención de retirarse del T-MEC, pese al recrudecimiento de las fricciones arancelarias con Ottawa.
Durante una visita oficial a Irlanda y al ser cuestionado por la prensa sobre el futuro del pacto trilateral, el mandatario estadounidense calificó el cuestionamiento como inusual y defendió el estado general de los vínculos con sus vecinos comerciales.
“Es una pregunta extraña que me hacen aquí. No, me llevo muy bien. Ya saben, vamos a tener una relación estupenda con México”, expresó Trump, matizando posteriormente sus críticas hacia la nación canadiense.
Escalada comercial y cruce de aranceles
Las declaraciones del líder estadounidense se producen en un escenario de alta tensión económica con Canadá. Recientemente, Ottawa respondió a las medidas de Washington imponiendo gravámenes de represalia por un valor aproximado de 20.000 millones de dólares a exportaciones clave de Estados Unidos, abarcando sectores como el acero, productos lácteos y maquinaria agrícola, bajo la promesa de equiparar cada medida “dólar por dólar”.
En respuesta, la administración estadounidense firmó cinco decretos orientados a restringir la entrada de determinados bienes procedentes del mercado canadiense —con especial impacto en el sector automotriz, vehículos y autopartes— y a reestructurar los aranceles vigentes.
Para fundamentar su postura de presión, el jefe de la Casa Blanca minimizó la dependencia económica de su país respecto al socio del norte:
- Asimetría comercial: Trump aseguró que Estados Unidos comercializa un volumen menor de productos provenientes de Canadá en comparación con el impacto masivo que tiene la economía estadounidense sobre el mercado canadiense.
- Comparativa diplomática: En un giro analítico, el presidente equiparó la postura negociadora de Canadá con la de Irán, al señalar que ambas naciones buscan forzar acuerdos comerciales y diplomáticos más favorables en medio de los conflictos internacionales actuales.
Pese a los choques arancelarios y las declaraciones de presión política, la continuidad del tratado que une comercialmente a México, Estados Unidos y Canadá se mantiene firme por el momento, despejando los temores inmediatos sobre una ruptura unilateral del pacto.








