En un desangelado evento en el congreso estatal, el gobernador Yunes entregó su segundo y último informe de gobierno. Le quedan quince días para presumir y hablar de lo que no hizo por su estado. Una larga quincena en que con toda reciprocidad le lloverán críticas de todos los colores y tamaños, que desde luego no aceptará, aunque eterna e internamente producirán un impacto negativo en su maltrecho ego.

En Palabras Claras se reconocieron los pocos aciertos que tuvo y también se han señalado las tremendas e increíbles fallas en que incurrió con inmensa arrogancia.

Una de las ocasiones en que se cuestionó su accionar fue en el editorial VERACRUZ NO COMIENZA CONTIGO, publicado el 30 de agosto de 2017, en el que se hablaba de unas despensas evidenciadas en Juchique de Ferrer durante la campaña electoral municipal, además de una inoportuna noticia del arrendamiento de 283 vehículos a una empresa foránea por parte de la SEDESOL veracruzana. Ese día se destacó lo siguiente:

“La copia del contrato de arrendamiento que hicieron circular empresarios locales inconformes, fue una prueba más de que el discurso del cambio prometido por Yunes Linares, sólo fueron palabras motivacionales para llegar al poder.”

“Pero también demuestran que además de que no hubo cambio, resultó una mentira su programa social contra la pobreza. Dicho programa sólo ha consistido en la entrega de unas coquetas cajitas de despensas que contienen algunos productos de la canasta básica.”

“Lo más lamentable para los creadores de esa estrategia, es que ese sospechoso arrendamiento vehicular desvelado anteayer en varios medios, y que beneficia a empresarios de la Ciudad de México, está mostrando una sola cosa: que Veracruz no comienza contigo, ni conmigo, ni con él, y ni con ellos, los más pobres.”

“Estamos por entrar al décimo mes del gobierno yunista, y la pequeña patria jarocha sólo escucha y observa un exceso de palabrería por las redes sociales, así como diversos movimientos políticos enfocados a mantener en el poder a este grupo familiar y de amigos cercanos, apoyándose en gente de otras latitudes.”

“Como el programa de combate a la pobreza yunista está resultando otra falsedad como aquel Adelante duartista…no sea que cansados de tanto esperar, los veracruzanos se nieguen a apoyar (a Yunes y a su gente) en sus proyectos políticos, y que en lugar de votos escuchen un: Veracruz no sigue contigo.”

La población se quedó esperando el cambio ofrecido por el hombre del estero. Su enérgico veredicto lo dio en la elección del primero de julio pasado. El día de ayer, durante la entrega de su documento de informe, el gobernador azul volvió a resbalar cuando enfrentaba a los reporteros. En un impulsivo arranque detuvo las preguntas que le hacía Jair García, a quien paró con el señalamiento de que “no tenía oficio periodístico”.

La realidad es que Jair ha enseñado en su profesión periodística más oficio que el que mostró Yunes como gobernador de Veracruz.

La historia no se equivoca, y menos aún el sentir de la sociedad.

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