El ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano es uno de los mexicanos más consistentes y serios de la izquierda nacional. Fue fundador del Partido de la Revolución Democrática y candidato a la presidencia de la república en tres ocasiones. Ha sido senador, gobernador del estado de Michoacán y jefe de gobierno del Distrito Federal. Conoce a la perfección los entresijos del sistema político por ser hijo de un expresidente y haber sido además militante del PRI hasta 1988. 

Es uno de los grandes personajes que siempre ha apoyado a Andrés Manuel López Obrador, aunque también ha sido uno de sus críticos más ecuánimes. Esta semana fue entrevistado por el reconocido periodista Francisco Garfias, el que, en su columna de Excélsiorde ayer, nos revela el pensamiento actual del michoacano en torno al gobierno de la cuarta transformación.

El ingeniero Cárdenas dice que hoy en día, su principal preocupación es la situación económica, “estamos frente a una perspectiva de recesión; salir exige más esfuerzos. El empleo formal debe ser uno de los objetivos centrales de la política económica.”

Señala que “se requiere una verdadera reforma fiscal, ese sería el eje de un cambio de modelo económico. Sin crecimiento no podemos tener reducción de la desigualdad.”

En relación al aeropuerto dijo que “hay un viejo proyecto para ampliar la capacidad del actual, la idea era construir pistas, esa es la solución más razonable.”

Sobre la corrupción del NAIM, afirmó que “la corrupción se combate, allí no hay vuelta, si la había, hay que sancionarla. Resulta extraño que cuando se ha invertido tanto, se suspenda una obra, Lo mismo con las estancias infantiles, si había corrupción, había que sancionarla.”

Respecto a la inseguridad creciente, expresó que “la violencia y la delincuencia se han intensificado en la Ciudad de México, están haciendo una presencia que no se tenía; basta con abrir los periódicos o ver las noticias y nos encontramos con muertos.”

Sobre el tema Baja California y la decisión de estirar de dos a cinco años el periodo del actual gobernador, puntualizó: “No podemos pensar que son decisiones donde no hay intereses.”

Cárdenas Solórzano habló sin tapujos y con pleno convencimiento y conocimiento. En varias cosas coincidió con las observaciones y opiniones que diversos actores han vertido sobre los pasos que sigue la Cuarta Transformación que impulsa AMLO.

En relación a Pemex está de acuerdo en que haya inversión privada, siempre y cuando los esquemas sean equitativos entre lo público y lo privado y que la deuda no grave a la petrolera.

Cuauhtémoc es un aliado de Andrés Manuel, pero no camina a ciegas y en silencio.  Sus palabras así lo evidencian.  

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