Uno de los gabinetes más grises en el gobierno de Veracruz es el que conforman los 15 titulares de las dependencias del poder ejecutivo comandado por el ingeniero Cuitláhuac García Jiménez. Pero además de la grisura de la mayor parte de ellos, las señoras y señores que recibieron el nombramiento que presumen, se comportan como si los veracruzanos debieran aguantarles todas sus ineptitudes y malos resultados. 

Esos personajes de temporada e ingratos con el que los invitó, olvidan que el pueblo eligió únicamente al gobernador y que ellos pueden ser renunciados en cualquier momento. Ya sea por la salud y estabilidad del mandatario estatal, o por peligrosa inconformidad de la población. O por las dos razones, sumada a una tercera: el público quiere circo y leones en la arena.

Y la clave que podría detonar la salida de algunos de ellos, es justamente la presentación del primer informe de gobierno, un documento que deberá contener resultados tangibles de los recursos presupuestales asignados a cada una de las secretarías de despacho. Aunque, como informó la revista Proceso, esos recursos quedaran en triste y elevado subejercicio, porque los encargados no saben cómo ejercerlos. 

En el momento de la integración del documento, es cuando quizá la joven Waltraud Martínez se hubiera visto en la penosa realidad de no haber encontrado sustancia y resultados al nivel de un gobernador que debe sostener y fortalecer el discurso presidencial de una cuarta transformación y de un cambio de formas y estilos de gobierno. 

Qué es lo que va a presentar Cuitláhuac García como avances del primer año, se pregunta Veracruz entero. Salvo los resultados en materia de educación, las pocas obras públicas realizadas y en proceso, y los esfuerzos en el manejo de las finanzas estatales y la renegociación de la deuda, no se espera ningún otro resultado. A como se ven las cosas, parece que al jefe del gobierno jarocho solo lo ayudaron José Luis Lima Franco, Zenyazen Escobar García y Elio Hernández Gutiérrez. 

Porque el informe sobre las actividades de Eric Patrocinio Cisneros en Gobierno, de Hugo Gutiérrez Maldonado en Seguridad Pública y de Roberto Ramos Alor en Salud, ya lo brindaron en todo el año las redes sociales y los medios de comunicación. Y la sociedad veracruzana ya tiene una calificación sobre la actuación de este trío de colaboradores de asuntos álgidos. No hace falta agregar más. 

Y qué es lo que va a decir el Informe sobre las otras nueve dependencias. Por ejemplo, con qué llenaron las hojas correspondientes a Trabajo y Previsión Social, donde la titular Guadalupe Argüelles tuvo reiterados éxitos de nepotismo y ausencia de resultados. Dónde están los avances de Mercedes Santoyo y su Contraloría General. Los logros de Sagarpa y la producción agropecuaria estatal, donde Eduardo Cadena persiste en ser un cero a la izquierda evocando reiteradamente la sincera frase Nomen est omen (nombre es presagio). 

O qué dirá el apartado del desarrollo económico, quizá este se vaya a referir al impulso que Enrique Nachón otorga a marcas como Colón, Bola de Oro, Moretto o Don Justo, a quienes seguramente ha comprado el café veracruzano que ha invitado en las más de dieciocho mil reuniones de promoción personal utilizando el puesto, que viraliza en sus redes sociales desde que tomó posesión del cargo.

Qué traerá el informe de gobierno sobre áreas como SEDEMA, donde se nota que el secretario particular trae un gran ambiente y pésimas mañas con las empleadas y que María del Rocío Pérez no logra ver, por estar atenta a los renglones torcidos de la reglamentación y a la conveniencia de hacer mutis en todos los temas que puedan ponerla en entredicho.

Qué nos revelará sobre las aportaciones de Xóchitl Arvesú, la cosmopolita secretaria de turismo y cultura, que ha conjuntado en su contra a todos los empresarios del ramo y hasta a los intelectuales y artistas que no ven golpe de ella en esos elevados temas.

Sobre el diputado suplente de Hernández Villalpando, el señor Guillermo Fernández de la SEDESOL, el texto del Informe debe contener los pormenores de la integración de las cinco denuncias presentadas en la Fiscalía sobre sus antecesores, y cinco más en proceso, que se anunciarán cuando mediáticamente sea conveniente. Este señor es bueno para los rollos y para la simulación, no dará resultado alguno a Veracruz. 

Junto a él, también sin qué informar, Guadalupe Osorno deshoja las margaritas en busca de respuestas para protegerse en Protección Civil. Ambos personajes, ni siquiera con el asunto del dengue, lograron despertar y proponer una intervención interinstitucional para apoyar a su jefe, vapuleado por el mosquitero y los adversarios. 

Salvo los funcionarios primeramente mencionados, los demás se preocupan únicamente por cobrar los sagrados emolumentos y por hacer lo menos posible. Con descaro e irresponsabilidad, insisten en que antes que transformarse, es mejor nadar de a muertito.

Ojalá y que el gobernador no detenga más esas sustituciones que tiene en mente y que nadie extrañará.

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