La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y de su abuela desalmada es un libro publicado en 1974 por Gabriel García Márquez. En esa obra el escritor colombiano narra la desgracia de una tierna joven que es prostituida por una abuela sin escrúpulos, anticuada y demente. De cierta forma, este cuento largo podría evocar la historia nefasta sucedida 45 años después en México en torno a la increíble absolución otorgada por el gobierno federal a Manuel Bartlett, el director actual de la Comisión Federal de Electricidad (CFE).

Durante muchas décadas el político poblano fue objeto de ataques y críticas por su pasado priista como secretario de gobernación, gobernador de Puebla y otras actividades en la función pública mexicana, sobre todo por aquella célebre caída del sistema con la que la izquierda nacional y Cuauhtémoc Cárdenas supuestamente perdieron las elecciones a la presidencia de la república ante Carlos Salinas de Gortari.

A raíz de ese hecho, el ingeniero Cárdenas encabezó la lucha de la izquierda nacional a la que después se sumó Andrés Manuel López Obrador. Pasó el tiempo y destruida la relación amistosa entre el michoacano y el tabasqueño, originó que este último invitara a Bartlett a su causa y a su lucha por el poder presidencial. Ahora que en su tercer intento ganó la elección federal, Andrés Manuel lo nombró director de la paraestatal eléctrica, situación que molestó a muchos grupos políticos y a la sociedad que observan como incongruente la decisión lopezobradorista de sostenerlo en el cargo que además desconoce y es inoperante.

Hace algunos meses el periodista Carlos Loret de Mola destapó una serie de inmuebles y empresas a nombre de Bartlett, sus hijos y su pareja sentimental. Hubo escándalo internacional y el presidente López Obrador se vio obligado a ordenar una investigación que encargó a su secretaria de la función pública Irma Eréndira Sandoval.

Antes de la navidad del 2019, la titular del área presentó los resultados, concluyendo en que Manuel Bartlett es inocente y que los bienes, si bien existen, no están a nombre de él, y que su pareja al no ser legal por vía matrimonial, puede tener propiedades sin infringir ley alguna. La funcionaria no encontró discrepancias en la declaración patrimonial del acusado, reiterando en que ella no está a favor de la impunidad.

Doce meses y la investigación sandovalesca, bastaron a López Obrador y al morenismo para echar abajo las pretensiones de honestidad, el movimiento anticorrupción que enarbolaron en el discurso y para dejar en claro el nulo compromiso con el cumplimiento de la Ley y con cualquier indicio de transparencia en el gobierno. Manuel Bartlett apagó la luz de la honestidad en la Cuarta Transformación morenista.

Las consecuencias fueron el repudio de la población mexicana, el desprestigio del sistema político local en un segmento preocupante que deja muchas interrogantes.

Como en la obra de El Gabo, acaso será que la cándida Eréndira mexicana ha sido prostituida mediante ofrecimientos, cuentos y argumentos autoritarios, olvidando decencia, prestigio y trayectoria. ¿Ha iniciado el viento de la desgracia? ¿O es que la Cuarta Transformación es el símil de aquella abuela de ficción en esa negra historia del segundo semestre del 2019?

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