“Ni venganza, ni perdón”, el libro que acaban de publicar el abogado Julio Scherer Ibarra y el periodista Jorge Fernández Menéndez, es una obra que ya se vende, pero que no ha podido ser presentada formalmente hasta ahora. Sin embargo, ha logrado viralizarse gracias a las redes sociales.
El volumen constituye una primer y autocomplaciente crónica sobre el obradorismo, el morenismo y mucho de lo que se conoce en la sociedad como la Cuarta Transformación.
El ejercicio editorial de la dupla del momento, se basa en un conjunto de entrevistas que el periodista le hizo al abogado sobre su relación con AMLO, desde las primeras campañas políticas hasta la última campaña presidencial del tabasqueño, y en la parte sustancial, por el papel y participación de Scherer como Consejero Jurídico de la Presidencia, incluyendo su inesperada renuncia después de los tres primeros años de ese sexenio.
Pero el contenido del libro seguramente decepcionaría a don Julio Scherer García por su evidente sesgo y por llevar la atención nacional a un pleito de pocos rounds con Jesús Ramírez, el jefe de la comunicación obradorista y claudista de las mañaneras, cuyo objetivo era y es obstaculizar a los auténticos periodistas y distraer a la población de los graves y persistentes problemas nacionales.
Paradójicamente, el abogado Scherer se asume como un súper lord molécula de esta administración federal, que con un libro sobrevalorado distrae suficientemente a la audiencia, para no resaltar a nivel país en sus entrevistas, el crítico tema del inusitado endeudamiento nacional en billones de pesos, planteado por destacados economistas nacionales, incrementado peligrosamente desde la llegada de Andrés Manuel al Poder Ejecutivo Federal.
Al final de cuentas, este libro con acento menor, no trae nada revelador, sólo confirma muchas noticias dadas a conocer en estos años por periodistas serios, grupos independientes y organizaciones no gubernamentales. Eso sí, en todo ese blandengue cuerpo de papel, deja convenientemente plasmado el tema y pormenores de los gestos atemorizantes de una batalla, del sudor, la sangre y las lágrimas, de las toallas mojadas y de los golpes bajos que se propinaban ambos enmascarados en el ring de palacio nacional, bajo la paternal mirada del maquiavélico peje.
Que si Jesús se gastó 27 mil millones de pesos, que si el huachicol y el asesinado empresario Carmona, o el brillante asunto de la guardia nacional y los militares, estas, resultan ser informaciones ya ventiladas con reiteración, que ni López Obrador antes, o Sheinbaum, hoy, hicieron mínimo caso como para proceder ante la Fiscalía.
Y entonces, llega al momento de contestar algunas preguntas. ¿Qué se guardó de escribir Julio Scherer en su libro, y qué información valiosa y actual le entregó a Sheinbaum, si es que ese pleito de borrachos de poder le dejó tiempo para pensar y preocuparse de los grandes problemas nacionales?
¿Qué hará la presidenta con Jesús Ramírez y sus mañaneras, que cada día funcionan menos y donde no llega la austeridad? ¿Qué hará Julio Scherer con el libro gordo que guarda en su mente, sobre todo el embrollo legal y político, que convenencieramente esconde? Porque recordemos sobre él, la enseñanza e información de su padre, y sus medallas académicas y experiencia jurídica. No es un pobre chairo ignorante, el tipo atesora información relevante.
¿Por ejemplo, porqué no ventilar en ese libro nada de los miles de secuestros, desaparecidos, cobros de piso y demás delitos en el país, como el actual de los pobres mineros, que ni el publicitado campeón Harfuch (candidato 2030 también de Julio Scherer, como se deduce en este libro) ha podido disminuir o resolver?
El libro con título borgiano, bien podría llevarse al cine casero de las series enajenantes de Netflix. Para eso sí da. ¿Acaso tendríamos a un Epigmenio 2.0?







