Alicia Bárcena, la flamante titular de la SEMARNAT debe estar pasando momentos críticos y desesperantes a causa del reciente derrame petrolero en el Golfo de México, que hasta ahora no ha sido afrontado con la seriedad debida por las autoridades mexicanas. Si usted revisa los medios y agencias de noticias nacionales e internacionales y se asoma a lo que a este respecto dicen las redes sociales de nuestro país, podrá confirmar tal apreciación.
Y mucha gente cercana a la costa del golfo podrá constatar dos hechos significativos: en primer lugar, que los pescadores de las entidades federativas afectadas por ese derrame, están viendo mermados sus ingresos normales, y en segundo término, que la población del oriente de México está disminuyendo su consumo de pescados y mariscos, con todo y que muchos expendedores de estos cotizados productos, los están adquiriendo de productores pesqueros del océano pacífico, vía la central de abastos de la Ciudad de México.
Hasta el día de hoy, PEMEX no ha presentado un informe pormenorizado que inspire confianza y certidumbre. Tampoco otras autoridades estatales o federales o municipales han dicho esta boca es mía, para explicar razonablemente todo lo que está ocurriendo desde la infausta fecha en que sucedió el derrame petrolero.
La primera respuesta que se tuvo en Veracruz, fue la expresión desafortunada de Rocío Nahle, considerando, a su decir, que sólo eran unas gotas de petróleo, minimizando el tema y la preocupación ciudadana. También se deslizó que eran cuestiones producidas por un barco que nunca apareció. Y sabemos que junto a la Secretaría de Marina, autoridades y trabajadores de todos los niveles, estuvieron retirando hidrocarburos de las playas y que por orden de la presidenta Sheinbaum, han instalado un grupo de investigación y monitoreo.
En el caso de Veracruz, la entidad es la más perjudicada porque tiene alrededor de 700 kilómetros de costa y su sector pesquero es importante en producción y en número de trabajadores. Tampico Alto, Tamiahua, Tuxpan, Cazones, Tecolutla, Nautla, Vega de Alatorre, Alto Lucero, Úrsulo Galván y las zonas de Veracruz y Alvarado, de Los Tuxtlas y de Pajapan, Minatitlán y Coatzacoalcos cuentan con decenas de asociaciones de pescadores. También debe considerarse que el turismo puede verse afectado en esos sitios.
Y en relación a la doctora Alicia Barcena, tenemos que recordar que a principios de los ochentas, ella vivió una temporada en Xalapa y fue investigadora en temas de biología y ecología, y que en esta ciudad hizo estudios de maestría. Por ello resulta pertinente, apelar a su conocimiento, a su trayectoria y a su prestigio consolidado a nivel internacional, para pedirle que en este problema, asuma cabalmente su papel como secretaria de estado en materia ambiental y en el proceso de remediación que urge iniciar por cuenta y costo de Petróleos Mexicanos y de las empresas privadas que resulten involucradas.
Porque por los montos establecidos por el gobierno federal hasta ahora, pareciera que los apoyos a los pescadores se están estableciendo con criterios arbitrarios, políticos y de escasa consideración hacia las familias de esos pescadores que por semanas o meses verán reducida la pesca y las posibilidades de contar con ingresos suficientes. Este asunto comenzó en febrero y vamos llegando a mayo. No se puede creer que un ducto con diámetro mayor a 90 centímetros, que quién sabe cuántos días estuvo a la deriva en su fractura o falla, esté soltando o haya soltado sólo trazas o gotas de hidrocarburo.
Basta con analizar los derrames petroleros suscitados en años previos en el Golfo de México, el impacto que tuvieron, los daños causados y la cuantía de las indemnizaciones o costos de limpieza en millones de dólares, para deducir que los dos o tres millones de dólares autorizados en estas semanas como paliativos urgentes, no alcanzan, y no contemplan las cuantiosas pérdidas en todo el proceso de captura, distribución y comercialización, que sin duda surgieron ya, o surgirán pronto en el sector pesquero.
Ojalá que Alicia Bárcena no ponga en riesgo su prestigio y trayectoria, por cierto, muy por encima del común denominador en los altos puestos directivos del actual régimen de gobierno. Veracruz espera mucho de ella y de su influencia en la presidenta de la república y en la paraestatal petrolera.
Y es bueno evocar lo que aseguraba el periodista Froylán Flores Cancela: “Cuida tu desprestigio, que el prestigio se cuida solo”.







