Tres años después de haber sido la poderosa primera dama de Veracruz en el gobierno de Javier Duarte, regresa a los escenarios jarochos la doctora Karime Macías. Por escasas seis horas de ayer, la señora que sí mereció abundancia plena, vivió la molesta incomodidad y el traumático estrés de estar detenida o retenida en Londres Inglaterra, mientras su abogado gestionaba el pago de una liberadora fianza de 150 mil libras esterlinas, equivalentes a la módica cantidad de 3.7 millones de pesos mexicanos.

Alrededor de las nueve treinta de la mañana en México, los medios de comunicación informaron sobre una detención, que el abogado desmintió de inmediato, señalando que la propia Karime se había presentado voluntariamente a enfrentar el proceso. También deslizó que la denuncia (yunista) era incorrecta, augurando una pronta liberación de su clienta, lo cual logró más tarde.

Cuando Javier Duarte de Ochoa salió del gobierno de Veracruz en octubre de 2016, se informó que el exmandatario tuvo que huir en la cajuela de un vehículo desde su casa en el Club de Golf en el municipio de Emiliano Zapata, colindante con la capital Xalapa. Después de meses escondiéndose en Chiapas y en Centroamérica, el cordobés fue localizado y detenido en Guatemala, desde donde se le extraditó para poder enfrentarlo a la justicia mexicana.

A la señora Karime siempre se vinculó a las irregularidades financieras y administrativas que se dieron en esa cuestionada gestión de gobierno. Su padre y otros familiares fueron mencionados con frecuencia como beneficiarios del desorden de la administración duartista, señalada por montos desaparecidos del erario, equivalentes a 35 mil millones de pesos.  

Javier Duarte purga una condena de nueve años de cárcel en la Ciudad de México. Recientemente estuvo saliendo a dar declaraciones a los medios de comunicación, quizá tratando de reivindicarse. La sociedad veracruzana ha manifestado su interminable repudio sobre él y respecto a Karime y sus andanzas como supuesta operadora de un cúmulo de corruptelas, valiéndose de familiares, amigos de la juventud y colaboradores consecuentes, también implicados en diversos procedimientos judiciales.

Después de las permanentes noticias sobre las ineficiencias del gabinete del actual gobernador de Veracruz, de los dineros robados que no aparecen y que nadie acepta tener, de las imparables actividades delictivas de las bandas en contra de la población, y de los recientes enfrentamientos en Culiacán, Sinaloa, la noticia de la detención de Karime, ayer por la mañana, tuvo en los veracruzanos un breve y poderoso efecto balsámico y tranquilizador, además de su natural impacto como distractor.

Iremos viendo cómo termina lo que parece un sainete jurídico y si la señora de los merecimientos no es liberada y limpiada de sus culpas al estilo 4T con cualquier pretexto. 

Y si la cosmopolita viajera se decide a hablar, estaríamos en condiciones de saber las pillerías y las complicidades que podría desvelar de ciertos personajes, en una estrategia de defensa personal y coadyuvancia con las Fiscalías federal y estatal.

Solo el pensar esta última posibilidad, debe haber ocasionado desde anoche tremenda inquietud y zozobra en varios de los que trabajaron y se beneficiaron durante ese fallido y corrupto régimen de gobierno.

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