Lo que comenzó como un rumor entre ganaderos y veterinarios de las altas montañas hoy es una preocupante realidad de salud pública respaldada por datos oficiales. La Jurisdicción Sanitaria Número VI ha puesto bajo la lupa a cinco municipios de la región centro del estado —Córdoba, Chocamán, Huatusco, Coscomatepec y Tomatlán— al consolidarse como los principales focos rojos de infestación por gusano barrenador en perros.

La jefa de la demarcación sanitaria, Nadia Rodríguez Fernández, confirmó un repunte en los reportes durante este año. Detrás del tecnicismo médico se esconde un proceso devastador: la mosca causante de esta plaga busca cualquier raspadura, corte o herida abierta en el animal para depositar sus huevecillos. En cuestión de horas, las larvas emergen y comienzan a alimentarse de la carne viva de los huéspedes, cavando túneles dolorosos y potencialmente mortales si no se tratan a tiempo.

Municipios con mayor incidencia reportada

  • Córdoba
  • Chocamán
  • Huatusco
  • Coscomatepec
  • Tomatlán

El verdadero desafío para contener este brote no está en las clínicas veterinarias privadas, sino en el asfalto. Rodríguez Fernández encendió las alarmas sobre un sector vulnerable y desatendido: los animales en situación de calle.

Al no contar con un hogar, estos perros están expuestos a peleas, atropellamientos o heridas cotidianas que quedan expuestas a la intemperie. Sin un control higiénico, se convierten en incubadoras perfectas para la reproducción y propagación acelerada de la plaga. Ante esta situación, la funcionaria hizo un llamado enérgico a la ciudadanía para que reporte estos casos de manera inmediata a las autoridades locales y se les pueda brindar el tratamiento necesario antes de que el foco infeccioso se multiplique.

Aunque el foco de atención inmediata se ha centrado en los animales de compañía, el problema tiene otra arista de peso económico y alimentario. También se han registrado brotes de gusano barrenador en el ganado de la zona.

No obstante, las cifras y el control epidemiológico de estos casos en animales de producción permanecen bajo hermetismo local, ya que la información es concentrada directamente por el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica).

La instrucción de las autoridades sanitarias es clara y no admite titubeos: prevención activa. La única barrera efectiva contra el avance de esta plaga es la revisión diaria de las mascotas, la desinfección rigurosa de cualquier lesión y la consulta inmediata con profesionales de la salud animal. De lo contrario, el centro del estado seguirá cediendo terreno ante un parásito sumamente agresivo.

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