La salud mental en Veracruz atraviesa por un panorama crítico. El 50% de los adultos en la entidad ha experimentado o experimenta actualmente algún nivel de ansiedad, una condición que se disparó tras la pandemia de COVID-19 y que hoy se consolida como uno de los principales retos sanitarios de la región.
En entrevista con XEU Noticias, el psicólogo clínico Arturo Cadenas advirtió que el origen de este padecimiento radica en una dinámica mental muy específica: vivir atrapados en el futuro.
“El principio de la ansiedad es estar preocupados por lo que va a suceder y no por hacer frente a lo que está sucediendo hoy”, puntualizó el especialista.
El ciclo de la rumiación y el cuerpo en alerta
Cuando factores cotidianos —como la inestabilidad laboral— activan la mente, las personas suelen caer en la rumiación: un bucle interminable de pensamientos sobre escenarios catastróficos que no conducen a soluciones prácticas.
Este proceso mental activa la amígdala cerebral, el sistema de alarma natural del organismo. Al liberar noradrenalina, el cuerpo reacciona ante amenazas imaginarias de la misma forma que lo haría ante un peligro real, generando:
- Palpitaciones y opresión en el pecho.
- Insomnio y problemas para conciliar el sueño.
- Dolores de cabeza frecuentes.
- Trastornos gastrointestinales.
- Tensión y aceleración constante.
¿Cómo gestionarla sin medicamentos?
Cadenas aclaró que la ansiedad no es intrínsecamente mala, ya que funciona como un mecanismo de supervivencia. El problema surge cuando se convierte en un estado permanente que anula la funcionalidad del individuo.
Para gestionarla sin recurrir automáticamente a fármacos —los cuales se reservan solo bajo criterio profesional—, el psicólogo recomienda herramientas clave:
- Desplazar el enfoque: Pasar de la pregunta “¿qué va a pasar?” a la acción concreta de “¿qué puedo hacer?”.
- Establecer rutinas: Crear orden diario que brinde estabilidad mental.
- Psicoterapia individual: Espacios profesionales para identificar detonantes y soltar el control sobre situaciones inevitables.
Asimismo, el especialista alertó que ignorar el problema puede derivar en riesgos mayores, como el consumo de alcohol o la automedicación. Reconocer los síntomas a tiempo y buscar acompañamiento profesional sigue siendo la vía más eficaz para recuperar el bienestar emocional en Veracruz.








