En un mensaje dominical cargado de referencias a la violencia, la desesperanza y el deterioro social que atraviesan México y Veracruz, la Arquidiócesis de Xalapa advirtió que “el mal y la muerte” siguen presentes en la vida cotidiana de los ciudadanos, en una realidad que contrasta con el discurso triunfalista del gobierno estatal encabezado por Rocío Nahle.

Durante el comunicado correspondiente a la solemnidad de la Ascensión del Señor, la Iglesia católica sostuvo que la glorificación de Cristo no representa ausencia ni evasión de la realidad humana, sino esperanza frente al sufrimiento y la crisis social que golpean a miles de familias veracruzanas.

La Arquidiócesis explicó que las imágenes bíblicas sobre Jesús “subiendo al cielo” y “sentándose a la derecha del Padre” no describen un viaje físico, sino la victoria definitiva de Cristo resucitado sobre el dolor, la muerte y el fracaso.

En términos teológicos, precisó que la Ascensión representa la entronización del Rey, la manifestación pública de su autoridad y gloria, pero inseparablemente unida a la pasión y la cruz. “La cruz que parecía derrota se convierte en el comienzo de la exaltación del Hijo”, señaló el documento religioso.

Sin embargo, más allá de la reflexión espiritual, el pronunciamiento adquiere relevancia en un contexto marcado por la inseguridad, la violencia, la pobreza y la incertidumbre económica que persisten en Veracruz, pese a las constantes promesas de transformación de la administración estatal.

La Iglesia recordó que la Pascua -pasión, muerte, resurrección, ascensión y envío del Espíritu Santo- constituye un solo movimiento de amor mediante el cual Cristo abre el camino de la vida para la humanidad.

El mensaje subrayó que la Ascensión también habla del destino del ser humano y de la posibilidad de superar la desesperanza. “El Señor no abandona la tierra, sino que lleva nuestra carne hasta el corazón mismo de Dios”, expresó la Arquidiócesis.

En la parte final del comunicado, el clero xalapeño lanzó un mensaje que evidencia el ambiente de crisis que prevalece en la entidad: “el mal y la muerte presentes en México y Veracruz no tienen la última palabra”.

La referencia ocurre mientras amplios sectores ciudadanos continúan cuestionando la falta de resultados concretos en materia de seguridad, desarrollo social y gobernabilidad durante el inicio de la administración de Rocío Nahle.

La Iglesia llamó finalmente a los creyentes a mantenerse como testigos de esperanza en medio de una sociedad golpeada por la violencia y la descomposición social del siglo XXI.

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