La gobernadora Rocío Nahle García fijó postura en torno a la polémica generada por los comentarios del funcionario Roberto Ramos Alor hacia personal médico en el Hospital de Alta Especialidad de Veracruz, calificando las declaraciones como desafortunadas y descartando una defensa oficial.
Durante su intervención, la titular del Ejecutivo estatal confirmó que el esquema federal IMSS-Bienestar determinará sanciones administrativas tras la difusión de un encuentro en el que los médicos expusieron carencias operativas y de insumos.
Contexto del desencuentro
La controversia escaló luego de que circulara un material audiovisual donde Ramos Alor respondió al personal residente sobre la falta de material para procedimientos quirúrgicos con la frase: “Si no quieren operar, no operen”.
Nahle García reconoció haber recibido reportes previos sobre el desabasto de material de curación en nosocomios locales, lo que motivó reuniones de revisión presupuestal y de compras con las áreas involucradas para regularizar el suministro.
Desgaste laboral y deslinde institucional
Si bien la mandataria aludió a jornadas prolongadas de trabajo acumuladas por los titulares del sector salud en recorridos previos, puntualizó que el agotamiento físico no justifica expresiones inadecuadas frente a las plantillas laborales.
“Yo puedo entender que se cansan, que están cansados… Pero es muy desafortunada sus declaraciones, muy desafortunada sus comentarios. Yo no voy a disculpar al doctor Ramos Alor”, enfatizó.
En paralelo, la administración federal del IMSS-Bienestar se desmarcó de los señalamientos del funcionario y anunció la aplicación de correctivos internos. Por su parte, Ramos Alor emitió un mensaje público de retractación reconociendo que sus expresiones no correspondieron a la postura institucional.








