Este viernes la juez de control, Mónica Segovia, determinó que el exfiscal Luis Ángel Bravo Contreras debe continuar en arraigo domiciliario por dos años, y estar incomunicado.

Ello, a pesar de un amparo del juzgado Décimo Quinto federal, el cual resolvió que la medida de prisión domiciliaria era presuntamente violatoria de sus derechos humanos.

Apenas este jueves 18 de octubre, la misma juez determinó dejar en libertad para enfrentar su proceso a Gilberto Aguirre Garza, lo que no ocurrió con Luis Ángel Bravo Contreras, ambos señalados por el delito de desaparición forzada en su modalidad de ocultamiento.

A su salida de la audiencia, que dio inicio a las 9 de la mañana, el exfiscal evitó dar declaraciones a los medios de comunicación apostados a las afueras del juzgado de Pacho Viejo.


Luis Ángel Bravo Contreras

“Ahí viene el abogado”, señaló para subir de manera inmediata al vehículo escoltado en el que viaja regularmente.

“El abogado les dice todo”, acotó ante las cámaras para luego hacer señas con los dedos y retirarse del sitio.

Este día, Bravo Contreras pretendía quedar en completa libertad para seguir en esa condición el proceso que se le inició desde la Fiscalía General del Estado (FGE) con Jorge Winckler Ortiz.

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