La lluvia intensa que cayó esta tarde en el centro de la capital de Veracruz parecía que terminaría de apagar el evento del exsecretario de gobernación del gobierno federal Adán Augusto López. Sin embargo, el slogan del vendedor de sombrillas ¡La gripe sale más cara! fue más atractivo para los pocos acarreados que se guarecían bajo las carpas que se instalaron en la parte central del Parque Juárez.
Desde las 4 de la tarde arribaron al evento personas provenientes de diferentes colonias de Xalapa y de los municipios de Banderilla, Emiliano Zapata, Coacotzintla y Naolinco quienes sólo decían que iban a conocer al diputado Roberto, o quien sabe cómo se llama, expresaron al reportero que preguntó si sabían porqué habían asistido.
La lluvia torrencial provocó que los casi 700 participantes esperaran la llegada de una de las ‘corcholatas’ del presidente López Obrador porque no tenían a donde ir después de casi tres horas de espera. Acaso la canción de ‘Ahora te puedes marchar’, del famoso Luis Miguel, animó a un indigente que bailaba bajo la lluvia.
Adán Augusto arribó al evento por las escalinatas que se ubican a un costado del Palacio de Gobierno a las 18:58 horas acompañado del empresario de la construcción Fernando Padilla y fue recibido por una pobre batucada, muchos expriistas que buscaban el saludo o la selfie con el exgobernador de Tabasco o el diputado federal Sergio Gutiérrez Luna.
El ‘hermano’ del presidente caminaba apresurado, paradójicamente a disgusto, con rostro adusto y de la mano de su esposa. En ningún momento se detuvo a escuchar o atender a los pocos asistentes que intentaron exponer algún problema o buscar el cobijo del aspirante a ser el coordinador de la defensa de la transformación, como han denominado en Morena a una precampaña disfrazada para no ‘violar la ley electoral’.
También arroparon a Adán López y Sergio Gutiérrez, los expriístas Rodrigo García Escalante, Michelle Servín, el discípulo de Marcelo Montiel Carlos ‘La changa’ Grajales, el carballista Gustavo Murrieta, todos disfrazados con chalecos, camisas, gorras guinda o con la camiseta de Morena, como hacían en el priato, el fidelismo o el duartismo.
La pobreza del evento la coronó Adán Augusto López con el discurso de siempre. Que no va a claudicar, que no lo van a doblar, que Televisa y Latinus pertenecen a la mafia del poder, acusó -sin prueba alguna- al empresario Claudio X. González y al periodista Carlos Loret de haber vendido medicamentos en el bienio yunista 10 veces más caros respecto al valor del mercado y, por supuesto, arremetió contra los ministros de la Suprema Corte de Justicia por sus altos salarios.
Y aunque sabe que no tiene posibilidades de ser el candidato de Morena para la presidencia de la república, Adán Augusto seguirá caminando por el país, algo podrá negociar para no perder las delicias que le ha otorgado el poder.







