Antulio Ficachi

¿Quién dijo miedo? Desde los reflectores internacionales del cierre del G7 en Francia, Donald Trump volvió a sacudir el tablero de la relación bilateral con su particular estilo de diplomacia de demolición. 

El mandatario estadounidense soltó ante la prensa global que México está bajo el control total de las organizaciones criminales y que la presidenta Claudia Sheinbaum se encuentra en un estado de temor. 

Vaya forma de lanzar flores antes de anunciar que la estrategia de la Casa Blanca contra el fentanilo ahora se concentrará exclusivamente en la frontera terrestre, tras adjudicarse una reducción del 97 por ciento en el tráfico marítimo.

El fondo del asunto, sin embargo, se encuentra en las presiones que se cocinan tras bambalinas. Las declaraciones del magnate ocurren justo en medio de las tensiones bilaterales por la insistencia de Washington de obtener el aval para que tropas estadounidenses realicen operaciones directas en suelo mexicano. 

En los pasillos de Palacio Nacional se reporta que no hay temblores de piernas, pero sí intensas reuniones de gabinete para descifrar si el discurso del vecino del norte busca forzar una cooperación coordinada o simplemente es la antesala para intentar meter botas militares en territorio soberano bajo el argumento de que el gobierno local perdió las riendas del país.

***

Por cierto, hablando de cifras que generan nerviosismo, el Banco de México sacó la calculadora de la estabilidad financiera y los datos de la cartera vencida familiar no cuadran con las promesas de bienestar. 

Resulta que el impago en los créditos al consumo otorgados a los hogares registró un incremento del 7.2 por ciento entre enero y abril de este 2026, alcanzando un saldo de 61 mil 695 millones de pesos. Si la cifra ya enciende alarmas, la comparación anual resulta más drástica: el saldo de abril supera en un 35.4 por ciento a los 45 mil 532 millones reportados en el mismo mes de 2025.

Aunque en el banco central descartan un problema sistémico y atribuyen este comportamiento a los criterios de selección de riesgos de las instituciones financieras, el reporte también introduce variables geopolíticas. 

Según Banxico, el conflicto en Medio Oriente incide de forma directa en el costo de las materias primas y los bienes de consumo, mermando la capacidad de pago de los usuarios. Así, mientras la macroeconomía encuentra explicaciones en el extranjero, a las familias de a pie les toca enfrentar la realidad de los números. Los milagros financieros se leen mejor en los informes oficiales que en los estados de cuenta de los préstamos personales.

***

En la capital de Veracruz, la alcaldesa, Daniela Griego, descubrió que la paciencia de los habitantes tiene un límite muy corto, específicamente en el barrio de El Dique. 

Los vecinos salieron a las calles para reclamar que la promesa oficial de un corredor turístico terminó convertida, mediante trámites de alta velocidad, en la expansión de centros nocturnos. 

Los colonos dirigen sus reclamos a la presidencia municipal ante la falta de respuestas por oficio o ventanilla, cuestionando los permisos otorgados al establecimiento Mezontle, el cual cuenta con presencia en la Torre JV.

La inconformidad vecinal también apunta hacia la Dirección de Desarrollo Económico, a cargo de Fernando Arana, a quien le cuestionan si la atracción de inversiones debe priorizar los giros dedicados a la venta de alcohol por encima de la planeación urbana. 

En lugar de más centros nocturnos en zonas habitacionales, el pliego petitorio de los manifestantes plantea una alternativa que no encaja en la visión de las autoridades: priorizar la infraestructura de servicios públicos y construir un hospital comunitario. 

En El Dique se preguntan si el desarrollo económico municipal es un plan de crecimiento o una simple gestión de intereses particulares.

***

Para colmo de males en la capital veracruzana, la comunidad artística independiente le compuso una tonada de reclamo a la ‘griega’ administración. 

Resulta que el Ayuntamiento comenzó a aplicar una invitación a pagar un impuesto de entre el 6 y el 8 por ciento sobre la taquilla de cada boleto vendido para eventos culturales. 

Promotores señalan que la medida merma la viabilidad de los foros independientes, obligándolos prácticamente a pagar por trabajar en un entorno donde ya absorben los costos de audio, iluminación, logística y renta de espacios.

El malestar del sector cultural va más allá de las ventanillas municipales. Los colectivos artísticos señalan que la creación de la Secretaría de Cultura de Veracruz no se ha traducido en apoyos tangibles ni en un cambio estructural para quienes producen arte de manera independiente. Los estímulos actuales, reducidos a descuentos para el uso de espacios públicos, resultan insuficientes frente a las cargas fiscales que se pretenden implementar. Al final, en la contabilidad gubernamental, la cultura parece ser vista más como una fuente de recaudación que como un eje de desarrollo social.

***

Dentro de tanta marea, este domingo habrá un respiro de nostalgia en Xalapa con el desfile de más de 100 autos clásicos por el Día del Padre, organizado por el club que encabeza Celestino Acosta González. 

Los coleccionistas aprovecharán el escaparate de motores que datan desde 1920 para reiterar una demanda que lleva años varada en las oficinas del gobierno estatal: la entrega de placas de automóvil antiguo. 

Esta gestión administrativa permanece congelada en la burocracia, demostrando que los trámites oficiales en la entidad avanzan con menor velocidad que los vehículos de principios del siglo pasado.

Publicidad