El asesor de la Pastoral Familiar de la Arquidiócesis de Xalapa, José Juan Sánchez Jácome, afirmó que el Congreso del Estado no ha estado a la altura de la “gravísima situación” que está sufriendo el pueblo veracruzano.

Y es que dijo, con imposiciones ideológicas y leyes de muerte como la despenalización del aborto hasta las 12 semanas, en vez de quitar un peso de encima a un pueblo duramente castigado por la pandemia, pone sobre sus hombros una carga que lo lastima en su ser más profundo, en su esencia, en sus valores y en su propia espiritualidad

La pastoral familiar de la Arquidiócesis de Xalapa respaldó al arzobispo, Hipólito Reyes Larios y al vocero José Manuel Suazo Reyes, “quienes de manera firme y profética han estado pronunciándose a favor de la vida humana naciente, exponiendo razones científicas, filosóficas y morales para tal propósito”.

“Sigue siendo muy dolorosa y preocupante la situación que enfrenta nuestro pueblo ante todos los estragos que continúa provocando la pandemia, la inseguridad y la crisis económica. A pesar del sufrimiento que las familias siguen experimentando por los contagios y por la muerte de sus seres queridos, tratan de sacar fuerzas para seguir adelante, pero se encuentran inmediatamente con un panorama hostil y desgastante por el desempleo, la crispación política y la crisis económica que hacen más difícil su recuperación anímica y material”, dijo.

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Señaló que no se trata de un panorama desolador reciente, que nos haya sorprendido llegando de repente, por lo que resulta inconcebible que las autoridades pasen por alto el estado anímico del pueblo y el grito desgarrador que sume en la desesperación a muchas familias veracruzanas.

“Frente a un panorama como éste resulta indignante y ofensivo el tono prepotente y triunfalista de nuestros gobernantes que niegan sistemáticamente esta realidad de miseria y de dolor, propiciando la confrontación y el revanchismo político”.

Expuso que nunca se imaginó que frente a este panorama desolador la respuesta de los gobernantes fuera apática e indolente, trabajando más por la imagen, por sus consignas ideológicas y por su propio movimiento, que por la salud, la integridad y la vida de los veracruzanos.

“Entre otras cosas, duele, de verdad, que por ejemplo el Congreso del Estado esté a merced de las tendencias ideológicas que acaban de imponer lamentablemente el aborto en nuestro querido Estado de Veracruz, un lugar que ama la vida y que se caracteriza en México y en el mundo por la alegría de su gente”.

Cuando más clamamos por la vida, por la recuperación de la salud y por mejores condiciones de vida, refirió, el discurso que se permite el Congreso del Estado es totalmente contrario, ofensivo e insensible tanto a los valores de nuestro pueblo como a lo que exige en este momento la emergencia humanitaria que estamos viviendo.

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