El secretario nacional de Organización del CEN del PRI, Jorge Meade, criticó públicamente la renuncia de Héctor Yunes al partido, al señalar que su decisión responde a intereses personales y no a principios políticos.

A través de redes sociales, Meade sostuvo que la salida del exlegislador no representa un acto de dignidad, sino un movimiento calculado ante la falta de garantías para obtener nuevas posiciones dentro del partido. Afirmó que, cuando el dirigente nacional Alejandro Moreno lo impulsó como diputado plurinominal, no existían críticas hacia su liderazgo.

El funcionario partidista señaló que Yunes “patea la mesa” al no obtener lo que busca, y advirtió que su prisa por reposicionarse responde a posibles restricciones legales que podrían impedirle acceder nuevamente a una candidatura plurinominal.

Asimismo, Meade insinuó un eventual acercamiento de Yunes con otras fuerzas políticas, al mencionar la posibilidad de que busque vínculos con actores externos, mientras —dijo— simultáneamente descalifica al PRI y construye una nueva alternativa partidista.

En su posicionamiento, el dirigente defendió la gestión de Alejandro Moreno, a quien calificó como un líder que ha enfrentado condiciones adversas inéditas para el partido “con valor y gallardía”.

Meade subrayó que existió respaldo institucional hacia Yunes dentro del PRI y aseguró haber sido intermediario en la atención de sus planteamientos. Por ello, rechazó que el exmilitante justifique su salida mediante señalamientos que calificó como falsos.

“El PRI le dio todo”, afirmó, al tiempo que acusó una actitud de ingratitud y sostuvo que la salida no representa la pérdida de un perfil indispensable, sino de un actor cuya permanencia dependía de beneficios personales.

Finalmente, reiteró que la decisión de Yunes carece de sustento ético y responde a una estrategia individual para mantenerse vigente en el escenario político.

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