La promesa de austeridad y combate al nepotismo promulgada por la Cuarta Transformación terminó ahogada en el presupuesto veracruzano. Bajo el amparo de la gobernadora Rocío Nahle García, la estructura del Gobierno del Estado se ha transformado en un refugio de privilegios y nóminas infladas para los allegados y familiares del expresidente Andrés Manuel López Obrador.

Tras el escándalo desatado por la duplicación del salario de Erandi Isabel López Herrería -sobrina del exmandatario e hija de Arturo López Obrador, quien como rectora del Colegio de Veracruz (Colver) se despachó un aumento de más del 107%, ahora queda en evidencia que no es la única integrante de la familia acomodada en el aparato estatal.

La nómina dorada de la familia real

Erandi Isabel López Herrería pasó de percibir $65,511.00 a un sueldo bruto de $145,322.00 mensuales en el lapso de un semestre. Con este escandaloso ajuste, la funcionaria pública pasó a ganar $21,683.37 pesos más que la propia titular del Ejecutivo estatal, violentando de manera flagrante los topes salariales institucionales.

Sin embargo, la sombra del amiguismo y el cobijo político llega más profundo en la administración de Rocío Nahle. Documentos oficiales confirman que su hermana, Tarheni Andrea López Herrería, también se encuentra incrustada en la nómina gubernamental.

El bajo perfil de la “aviaduría” en Sesver

Tarheni Andrea opera desde las sombras dentro de Servicios de Salud de Veracruz (Sesver), donde ostenta el cargo de subdirectora de la Administración del Patrimonio de la Beneficencia Pública.

A diferencia del ostentoso caso de su hermana en el Colver, Tarheni ha mantenido un perfil casi invisible. De acuerdo con testimonios provenientes del propio personal de la dependencia, la funcionaria destaca por su permanente ausencia en las instalaciones de trabajo, en un claro esquema de presunta “aviaduría” facilitado desde la llegada del nuevo gobierno.

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El cobijo de Nahle a la dinastía López Obrador desnuda la simulación en el discurso oficial: mientras la salud pública y la educación superior en Veracruz padecen severas deficiencias presupuestales, la cúpula estatal prioriza el cobro de jugosas nóminas y la simulación laboral para la familia extendida del poder.

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