Xalapa, Ver. – Es una necesidad urgente que las autoridades inviertan recursos en el cuidado y la atención a las personas enfermas, pues esta prioridad está vinculada a un principio básico: “la salud es un bien común primario”, afirmó el Papa Francisco.

Este domingo, la Arquidiócesis de Xalapa recordó en su comunicado dominical el mensaje del Papa Francisco para la Jornada Mundial del Enfermo donde añade que, la crisis sanitaria actual, ha sacado a la luz numerosas insuficiencias de los sistemas sanitarios y carencias en la atención de las personas enfermas. 

Remarcó que los ancianos, los más débiles y vulnerables, no siempre tienen garantizado el acceso a los tratamientos, y no siempre es de manera equitativa. 

“Observamos con gran preocupación que son los más pobres los que están siendo los más afectados. Se debe pasar del discurso a la acción”, dijo el Papa.

Expuso que la experiencia de la enfermedad, “nos hace sentir nuestra propia vulnerabilidad y, al mismo tiempo, la necesidad innata del otro. Nuestra condición de criaturas se vuelve aún más nítida y experimentamos de modo evidente nuestra dependencia de Dios”.

Esta crisis sanitaria ha puesto también de relieve, abundó, la entrega y la generosidad de agentes sanitarios, voluntarios, trabajadores y trabajadoras, sacerdotes, religiosos y religiosas que, con profesionalidad, abnegación, sentido de responsabilidad y amor al prójimo han ayudado, cuidado, consolado y servido a tantos enfermos y a sus familiares pues muchos de ellos incluso exponiendo su propia existencia. 

“Estar cerca de los enfermos es un bálsamo muy valioso, que brinda apoyo y consuelo a quien sufre en la enfermedad. Esto es una expresión de amor que se funda y se alimenta en lo que Dios hace continuamente con la humanidad herida por el pecado. Se trata de una expresión genuina de servicio a los demás”, abundó.

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