A 13 meses de haber rendido al cargo como delegada de la Secretaría de Desarrollo Social, Anilu Ingram Vallines ha obtenido importantes logros como ser la funcionaria federal más mediática, la que gasta más en viáticos, la que más protestas recibe en su oficina y la que más paga porque se le mencione como candidata a senadora. Fuera de eso, el combate a la pobreza y marginación en Veracruz, son temas que parecen no importarle pues los resultados son magros o inexistentes.

De acuerdo con el informe Medición de la pobreza en México 2016, (último a la fecha) Veracruz es el tercer estado con mayor índice de pobreza en México. Ahí 4 millones 634 mil 200 personas viven en situación de pobreza, lo que significa el 58% de su población. Esto quiere decir que seis de cada 10 veracruzanos son pobres.

De ellos un millón 370 mil 500 personas viven en pobreza extrema y sólo 975 mil 500 veracruzanos son población no pobre y no vulnerable. Esto evidenciaría que el programa Prospera, impulsado por el presidente Enrique Peña Nieto y dirigido en Veracruz por Anilú Ingram Vallines ha fracasado por completo.

Otros datos establecen que en la administración peñista, la pobreza en Veracruz ha incrementado 11%, pues en 2010 había cuatro millones 448 mil pobres. En cuanto a la pobreza extrema aumentó 22%.

Cabe destacar que una persona se encuentra en situación de pobreza cuando tiene al menos una carencia social (rezago educativo, acceso a servicios de salud, acceso a la seguridad social, calidad y espacios de la vivienda, servicios básicos en la vivienda y acceso a la alimentación) y su ingreso es insuficiente para adquirir los bienes y servicios que requiere para satisfacer sus necesidades alimentarias y no alimentarias.

Mientras estos son los datos oficiales, la delegada Anilú Ingram Vallines no deja de promocionar su imagen, con miras a convertirse en candidata a senadora, para lo cual buscaría aprovecharse de la necesidad de la gente, al utilizar el padrón de beneficiarios de los programas Prospera, Jornaleros Agrícolas, Jefas de Familia, 65 y Más, para condicionarles los apoyos y voten por ella.

Prácticamente todos los días, la delegada de la Sedesol aparece en notas pagadas por ella, donde se le muestra como una benefactora de los pobres al hacer entrega de diversos apoyos, que en ocasiones son menores a la serie de gastos que derrocha para el simple hecho de tomarse la fotografía.

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