Revelaciones periodísticas exponen que la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, no sólo enfrenta tensiones con la administración federal por declaraciones públicas, sino por un seguimiento directo desde las áreas de inteligencia del Gobierno de la República.

De acuerdo con lo expuesto por el periodista Salvador García Soto, en su columna “Serpientes y escaleras” publicada en el diario El Universal, organismos de seguridad e inteligencia federal habrían documentado una serie de traslados no oficiales realizados por la mandataria veracruzana hacia Palenque, Chiapas, en meses recientes.

El material que compromete la relación institucional

Las investigaciones operativas de la Federación contarían con acervo probatorio -entre fotografías y grabaciones en video- que sitúan a Nahle como una vía de comunicación directa entre el rancho “La Chingada” y los sectores críticos del partido oficialista que recientemente manifestaron postura frente a la jefatura del Ejecutivo federal.

Esta labor de enlace político tras bambalinas explicaría el notorio distanciamiento físico y protocolario observado por la presidenta Claudia Sheinbaum hacia la gobernadora durante sus más recientes giras de trabajo por el territorio veracruzano.

He aquí el texto integro:

“Por más que se enoje la gobernadora Rocío Nahle, su problema no es lo que yo diga o no en este espacio y que ella salga a decir que son mentiras. El problema para la mandataria de Veracruz es que en las áreas de inteligencia federal sí le tienen documentados varios viajes subrepticios que realizó a Palenque en los últimos meses y en los que se volvió el conducto transmisor entre el rancho de “La Chingada” y los duros que se alinearon el pasado fin de semana contra la presidenta. Fotos, videos y demás material probatorio de su labor de “enlace” los tienen de sobra, y tal vez eso explique por qué en sus últimas visitas a Veracruz, la presidenta Sheinbaum se la brincaba al momento de saludar…”

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