Xalapa, Ver. – En medio de reclamos por adeudos salariales y fallas operativas en hospitales, la Gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García, abrió la puerta a que el Gobierno estatal cree una empresa pública para asumir directamente los servicios de limpieza y cocina en unidades médicas.
La propuesta surge tras los problemas que enfrentan trabajadores subcontratados por la empresa LEIH y otras firmas privadas que operan en el sector salud, quienes han denunciado retrasos en pagos y condiciones laborales precarias.
Durante una gira de supervisión y el arranque de la distribución de 10 millones de piezas de medicamentos y material de curación, la mandataria admitió que el modelo de subcontratación ha generado impactos negativos tanto en el personal como en la operación hospitalaria.
“Se tienen contratadas empresas que están en problemas y al final de cuentas son problemas para trabajadores de Veracruz”, reconoció.
Nahle informó que su administración planteó un cambio de esquema para estos servicios, con el objetivo de cortar la intermediación privada que, dijo, ha derivado en conflictos recurrentes por incumplimientos de pago.
Entre las opciones, detalló, está la creación de una empresa estatal que provea directamente los servicios de limpieza, o bien que el IMSS-Bienestar contrate de manera directa al personal de limpieza y cocina en los hospitales.
“Ya hicimos una propuesta donde el estado de Veracruz haga esta empresa del Estado para que les dé el servicio de limpieza, que no sea la empresa tal, o bien que el IMSS-Bienestar contrate directamente al personal de limpieza y al personal de cocina en los hospitales, en lugar de estar subcontratando empresas que utilizan incluso la infraestructura de nosotros, del Estado”, afirmó.
La Gobernadora cuestionó el esquema vigente al sostener que las compañías privadas operan con recursos públicos sin asumir plenamente sus obligaciones laborales.
“Son empresas que utilizan la infraestructura, incluso de nosotros, del Estado”, subrayó.
El planteamiento abre un nuevo frente en la política de servicios del sector salud, en un contexto marcado por quejas laborales, fallas en la atención hospitalaria y presiones financieras sobre el sistema público.







