- Mientras los vecinos protestan en la calle, en el Ayuntamiento parecen practicar el deporte favorito de la administración municipal: mirar hacia otro lado.
Habitantes del barrio de El Dique salieron este miércoles a la calle Atletas para rechazar la apertura de un nuevo centro nocturno y exigir una respuesta que, aseguran, no ha llegado ni por oficio, ni por ventanilla, ni por voluntad política.
Los ciudadanos recuerdan que el proyecto les fue presentado inicialmente como un corredor turístico. Sin embargo, con el paso de los meses, la promesa terminó convertida en la instalación de otro negocio dedicado a la vida nocturna. Entre planos y discursos la autoridad municipal nunca explicó el desvío.
Los vecinos afirman haber entregado diversos escritos al Ayuntamiento de Xalapa sin obtener respuesta formal. Por ello dirigieron su reclamo directamente a la alcaldesa Daniela Griego Ceballos, a quien solicitaron la clausura de estos establecimientos al considerar que su operación genera problemas de seguridad y altera la dinámica de una zona habitacional.
La inconformidad también apunta hacia la Dirección de Desarrollo Económico. El titular de esa área, Fernando Arana, presume atracción de inversiones y apertura de negocios, pero en El Dique se preguntan: ¿desarrollo para quién?
Al parecer los permisos avanzan más rápido que las respuestas oficiales y la política económica deja de parecer planeación y comienza a parecer simple gestión de intereses.
El establecimiento señalado opera bajo la marca Mezontle, negocio con presencia previa en la capital veracruzana. De acuerdo con información presentada por los manifestantes, la representación legal corresponde a Rafael Bernal.
Según los vecinos, el mismo grupo empresarial participa en la operación de otros centros nocturnos de la ciudad, incluido un establecimiento ubicado en la Torre JV, en la zona de Plaza Américas.
Durante la protesta, los habitantes entregaron un pliego petitorio donde plantean una alternativa que contrasta con la visión oficial del crecimiento económico: priorizar infraestructura de servicios públicos, como un hospital comunitario, antes que la expansión de negocios relacionados con la venta de alcohol y entretenimiento nocturno.
También solicitaron la intervención de autoridades estatales y federales para realizar inspecciones en materia de seguridad, protección civil y fiscalización en diversos centros nocturnos ubicados en la periferia de la ciudad.
La escena es recurrente en Xalapa. Ciudadanos reclamando explicaciones, funcionarios guardando silencio y permisos que avanzan con más velocidad que la transparencia.






