Veracruz se mantiene como una de las entidades más endeudadas de México. La entidad forma parte del grupo de cinco estados que concentran el 54 por ciento del saldo de la deuda pública subnacional, con un monto que asciende a 45 mil 728 millones de pesos, según el informe de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) entregado a la Cámara de Diputados.

El reporte complementa lo presentado por la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en el segundo informe de la cuenta pública, situando a Veracruz en los primeros lugares de endeudamiento junto con la Ciudad de México (107 mil 264 mdp), Nuevo León (80 mil 962 mdp), el Estado de México (57 mil 179 mdp) y Chihuahua (56 mil 757 mdp). En conjunto, estas cinco demarcaciones suman 324 mil 702 millones de pesos de las obligaciones financieras locales.

El impacto directo en las finanzas de la administración de Rocío Nahle

Esta pesada carga financiera ya impacta de manera directa la capacidad operativa de la administración que encabeza Rocío Nahle. La propia gobernadora admitió que la SHCP mantiene retenida una parte sustancial de las participaciones federales que corresponden a Veracruz para cobrarse automáticamente los intereses de la deuda bancaria estatal.

Panorama nacional y disciplina financiera

Aunque la mandataria ha buscado matizar el problema prometiendo una gestión de “ajustes al gasto” sin la contratación de nuevos créditos ni refinanciamientos, la realidad es que el presupuesto de la entidad se encuentra severamente condicionado: los recursos públicos que deberían destinarse de forma directa a obras de infraestructura y programas sociales para los veracruzanos continúan castigados, dependiendo de la liberación paulatina que determine el gobierno federal conforme se salden los compromisos financieros.

A nivel nacional, las obligaciones de los estados y la Ciudad de México registraron una baja de 13 mil 103.7 millones de pesos respecto a 2024, situándose en un saldo total de 717 mil 898.6 millones de pesos al cierre de 2025. Hacienda enfatizó que el 86 por ciento de este saldo total está respaldado precisamente por las participaciones federales asignadas a los estados, esquema que hoy afecta directamente el flujo de efectivo en Veracruz.

Por su parte, la ASF destacó que la Ley de Disciplina Financiera ha permitido estabilizar el endeudamiento subnacional por debajo del 2.7 por ciento del Producto Interno Bruto Estatal (PIBE), lo que representa una reducción real del 18.6 por ciento en comparación con 2016. No obstante, el órgano fiscalizador advirtió que en las entidades federativas aún persisten vacíos normativos y espacios de discrecionalidad, particularmente en el uso repetido de obligaciones a corto plazo para cubrir insuficiencias de liquidez temporal.

Publicidad