Un huevo Fabergé, anillos de diamantes, relojes de marca, cromos de beisbol, cómics de los años 1950, cuberterías de plata, viejos muñecos, sellos y otros miles de objetos hallados en cajas de seguridad, cuyos titulares fallecieron o dejaron de pagarlas, se venderán el sábado al mejor postor en Miami.

Se trata de la primera subasta después de un año de interrupción por la pandemia que organiza el Departamento de Propiedad no Reclamada del estado de Florida.

Numerosas personas acudieron desde la mañana de este viernes a ver, con sus propios ojos y con la ayuda de lupas y lentes de gemólogo, los más de 400 lotes a la venta, que en su mayoría contienen varios objetos.

Colocados en fundas de plástico reforzado y con varios compartimentos, a su vez metidas en cajas, los lotes son revisados meticulosamente por personas, en su mayoría hombres, que catálogo en mano y haciendo anotaciones sin cesar, recorren un amplio recinto vigilados por varios agentes policiales.

Los objetos preciosos, como un huevo hecho por la casa Fabergé en oro de 24 quilates y esmalte imitando malaquita -que en su interior guarda una botella de vodka y cuatro pequeñas copas de cristal veneciano- parte de una serie especial de estos objetos preciosos hecha para una marca de licores y llamada Imperial Collection, solo se muestran a quienes lo solicitan en unas mesas especiales.

Un hombre sentado en una de esas mesas revisaba cuidadosamente relojes de oro de marcas como Cartier y Rolex, mientras a su lado un funcionario abrió para Efe el estuche de terciopelo rojo con letras en dorado que guarda el precioso huevo, originalmente hecho para los zares de Rusia.

El Departamento de Propiedades no Reclamadas de Florida actualmente está a cargo de bienes por más de 2 mil millones de dólares.

La mayoría provienen de “cuentas durmientes” en instituciones financieras, depósitos en compañías de seguros y de servicios públicos, acciones y fideicomisos, pero también objetos como los que se muestran este sábado en un hotel cercano al Aeropuerto de Miami.

Se espera que entre 3 mil 500 y 4 mil personas asistan mañana a la subasta, entre ellas comerciantes profesionales, como joyeros y propietarios de tiendas de antigüedades, coleccionistas, personas encaprichadas con alguna joya y “muchos curiosos”, dijo Walter Graham, director de la División de Propiedad no Reclamada.

Graham explica que hasta que no sea reclamada la propiedad, el dinero que se obtenga de la venta se deposita en un fondo para la educación y los propietarios o herederos pueden reclamarlo en cualquier momento y sin costo.

Una persona acudió esta mañana al lugar de exhibición a reclamar algo que era suyo y, tras demostrar que era su legítimo dueño, se retiró el objeto de la subasta y se le entregó.

Publicidad