La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, exlíder del Cártel Jalisco Nueva Generación, detonó una tendencia inusual en el sector funerario: la creciente demanda de ataúdes de alta gama inspirados en el féretro utilizado en sus exequias.
De acuerdo con reportes de medios nacionales, el modelo —un ataúd con acabado dorado— comenzó a comercializarse en al menos cuatro estados del país. La empresa Funeraria Magaña presentó públicamente el diseño bajo el nombre “Regal Gold”, un producto importado de Estados Unidos que posteriormente fue exhibido en Colima.
El féretro, aunque elaborado con materiales que simulan el oro, está catalogado como un artículo de lujo. Incluye interiores de terciopelo azul y forma parte de paquetes funerarios cuyo costo base alcanza los 200 mil pesos.
El Grupo Funerario La Paz informó que en México existen únicamente siete piezas disponibles: tres en Culiacán, dos en Guadalajara, una en Ciudad Obregón y otra en Colima, regiones identificadas por su vínculo con estructuras del crimen organizado.
Si bien el modelo se popularizó tras el fallecimiento de Oseguera Cervantes, su uso en el país no es nuevo. El primer antecedente documentado corresponde al funeral de Rubén Guerrero Valadez, alias “El R1”, operador cercano al capo, abatido en un operativo federal.
Representantes del sector funerario han señalado que la exhibición de estos productos no responde a fines sensacionalistas, sino a la intención de ofrecer opciones personalizadas a las familias.
En paralelo, la tumba de Oseguera Cervantes se ha convertido en un punto de interés. Visitantes acuden de manera constante para registrar imágenes y videos, en un fenómeno que evidencia el impacto mediático y social que persiste tras la figura del exlíder criminal.







