Mientras el discurso oficial pregona un modelo democrático “sin igual”, los datos internacionales revelan una realidad distinta. México ha sufrido un severo retroceso en sus instituciones políticas, ubicándose en el lugar 110 de 179 países en el Democracy Report 2026, elaborado por el Instituto V-Dem de la Universidad de Gotemburgo, Suecia.
De acuerdo con el Índice de Democracia Liberal, el país obtuvo una calificación de tan solo 0.22 puntos, lo que sitúa al sistema político mexicano dentro de una “zona gris” caracterizada por la degradación institucional y el estancamiento de libertades.
México en la posición 110 del informe V-Dem. Fuente: Aristegui Noticias
Un retroceso marcado por la concentración de poder
El estudio sueco califica a México como un caso excepcional de autocratización impulsada desde la izquierda durante la llamada tercera ola de deterioro democrático mundial. El informe señala que este viraje comenzó tras la elección de 2018 con la llegada de Andrés Manuel López Obrador y la consolidación del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).
Entre los focos rojos detectados por el instituto destacan:
- Control de contrapesos: La hegemonía de Morena sobre el Poder Ejecutivo y su mayoría en el Congreso.
- Politización judicial: El impacto de las reformas electorales y la reestructuración de los tribunales.
- Caída en rubros clave: Retrocesos significativos en el índice de democracia electoral, el componente liberal y los espacios deliberativos.
Con este diagnóstico, México queda posicionado por debajo de naciones como Hungría, India, Líbano, Ucrania y Bolivia, consolidando una tendencia de erosión que se repite en otros puntos de Latinoamérica, como Argentina.
El contraste con el discurso oficial
El informe contrasta con las posturas del Ejecutivo federal. Durante su intervención en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia celebrada en Barcelona, la presidenta Claudia Sheinbaum defendió la solidez de las instituciones del país.
De igual forma, la mandataria ha rechazado los señalamientos al calificar a México como “el país más democrático del mundo”, atribuyendo las críticas a intentos de sectores conservadores por desequilibrar el Estado de derecho y defendiendo la elección popular de integrantes de la Suprema Corte.
No obstante, para los analistas internacionales de V-Dem, la combinación de control legislativo, reformas al aparato electoral y debilitamiento de los contrapesos judiciales mantiene a México catalogado bajo el régimen de autocracia electoral.








