La mayoría de Morena en el Senado aprobó durante la madrugada una reforma constitucional que permitirá anular elecciones cuando se acrediten actos de intervención o injerencia extranjera que influyan en los resultados electorales. La oposición sostuvo que el nuevo criterio abre la puerta a decisiones discrecionales y evita atender la participación del crimen organizado en los procesos electorales.

La modificación al artículo 41 de la Constitución fue impulsada por el diputado Ricardo Monreal y establece como causal de nulidad la existencia de actos de intervención extranjera que sean considerados determinantes para el resultado de una elección.

El dictamen avanzó en trámite fast track. Fue procesado en comisiones y llevado al pleno en cuestión de horas. Morena, PT y PVEM reunieron 85 votos a favor, mientras PRI, PAN y Movimiento Ciudadano sumaron 42 votos en contra. La reforma fue aprobada en un solo acto, tanto en lo general como en lo particular.

El senador de Morena, Óscar Cantón, afirmó que una elección deja de ser libre y soberana cuando existe información proveniente del extranjero que incide en el proceso. Sostuvo que la reforma establece parámetros para que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación determine, con pruebas objetivas y suficientes, si hubo una conducta grave, dolosa y determinante.

Desde la oposición, el senador de Movimiento Ciudadano, Luis Donaldo Colosio, señaló que la reforma no busca proteger la soberanía electoral, sino construir un mecanismo de control político sobre las elecciones.

Durante la discusión, cuestionó que Morena promueva sanciones por publicaciones, opiniones o editoriales difundidos fuera del país, mientras rechaza iniciativas para retirar el registro a partidos vinculados con el crimen organizado.

“La verdadera vocación de esta reforma está en construir una herramienta política que le sirva al poder como una póliza de seguro electoral”, declaró desde tribuna.

La senadora del PRI, Karla Toledo, sostuvo que la reforma pretende inhibir información y opiniones emitidas desde el extranjero sobre México, luego de los señalamientos de presuntos vínculos entre Morena y grupos criminales.

Afirmó que el discurso de defensa de la soberanía contrasta con la ausencia de medidas contra la intervención del narcotráfico en elecciones locales y federales.

Por el PAN, Guadalupe Murguía recordó que la diputada morenista y ministra en retiro Olga Sánchez Cordero expresó reservas sobre la iniciativa, al considerar que incorpora una causal de nulidad “abstracta” que podría aplicarse a cualquier conducta.

Murguía sostuvo que la reforma funcionará como un mecanismo para impugnar triunfos de la oposición bajo el argumento de la soberanía nacional.

Durante el debate, la senadora de Morena, Cynthia López Castro, mostró una fotografía de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, para cuestionar visitas y encuentros promovidos por fuerzas opositoras en México.

En defensa del dictamen, Morena argumentó que la reforma busca responder a operaciones digitales, campañas de desinformación, financiamiento extranjero y manipulación masiva de datos. El senador Raúl Morón mencionó como ejemplos las granjas de bots y la difusión de noticias falsas desde el exterior.

La priista Mely Romero sostuvo que Morena construyó una herramienta “discrecional y manipulable” ante un escenario electoral adverso rumbo a 2027.

Tras la aprobación en el Senado, la reforma fue turnada a los congresos estatales para continuar el proceso legislativo.

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