Después de más de 20 días fuera de la escena pública, el gobernador con licencia de Rubén Rocha Moya, el alcalde con licencia de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, y el senador Enrique Inzunza reaparecieron públicamente luego de que la Fiscalía General de la República confirmara que fueron citados a comparecer por las investigaciones abiertas en México derivadas de acusaciones presentadas en Estados Unidos por presuntos vínculos con el narcotráfico.
Rocha Moya difundió un mensaje en redes sociales en el que afirmó que acudirá al llamado ministerial y sostuvo que no tiene nada que ocultar. Minutos después, Juan de Dios Gámez emitió un posicionamiento similar tras casi un mes sin actividad pública.
El alcalde con licencia aseguró que comparecerá ante la FGR y defendió que su actuación como servidor público se ha mantenido dentro de la legalidad. En su mensaje también hizo referencia al gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
Más tarde, Enrique Inzunza confirmó en su cuenta de X que se presentará ante la autoridad federal y adelantó que no recurrirá al fuero constitucional. El legislador afirmó que asumirá personalmente su defensa.
La FGR informó que todos los funcionarios señalados en la investigación relacionada con la acusación presentada ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York están siendo llamados a rendir entrevista ministerial para avanzar en las indagatorias.
El caso tomó dimensión internacional desde el pasado 29 de abril, cuando fiscales federales de Nueva York señalaron a Rocha Moya, Inzunza, Gámez y otros funcionarios por presuntos delitos relacionados con narcotráfico y tráfico de armas. La acusación sostiene que habrían mantenido colaboración con el Cártel de Sinaloa y con la facción identificada como Los Chapitos.
El gobierno federal confirmó además el bloqueo preventivo de cuentas bancarias de los involucrados. La medida fue aplicada como consecuencia de las órdenes judiciales emitidas en Estados Unidos y no por una investigación financiera iniciada en México.
En paralelo, el general retirado Gerardo Mérida y el exsecretario de Finanzas Enrique Díaz se entregaron a autoridades estadounidenses para enfrentar los procesos abiertos en su contra.
La reaparición pública de los cuadros de Morena ocurrió sólo después de que la FGR oficializó los citatorios. Hasta antes de ello, el grupo político había permanecido sin posicionamientos públicos mientras crecían las versiones sobre órdenes de captura y posibles solicitudes de extradición desde Estados Unidos.







