El presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó este viernes la firma de un acuerdo estratégico con Dinamarca que otorga a Washington el dominio permanente sobre la seguridad y los intereses fundamentales de Groenlandia.
A través de su cuenta en Truth Social, el mandatario estadounidense calificó el pacto como un entendimiento de “vida infinita” sin costos financieros para su país, el cual garantiza la capacidad de “hacer lo que sea necesario” en materia de defensa. Según lo acordado, queda prohibido que cualquier adversario de Washington establezca bases, presencia militar o inversiones sensibles en la isla sin una autorización expresa por escrito.
Antecedentes y tensiones en la OTAN
El anuncio llega tras meses de alta tensión diplomática y militar que amenazaron con fracturar la Alianza Atlántica. Las pretensiones iniciales de la Casa Blanca sobre el territorio autónomo —impulsadas por supuestas preocupaciones en torno a Rusia y China— generaron el rechazo frontal de Copenhague y de los propios habitantes locales, quienes enfatizaron que la isla pertenece a los groenlandeses.
Ante el temor de una acción de fuerza, ocho naciones europeas —incluyendo Dinamarca, el Reino Unido, Alemania y Suecia— desplegaron tropas en el territorio ártico para realizar maniobras de disuasión. La respuesta de Washington incluyó la amenaza de aranceles comerciales que posteriormente fueron retirados, abriendo paso a negociaciones tras un encuentro clave con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte.
Con este entendimiento, la administración estadounidense anticipa el inicio inmediato de planes para consolidar una infraestructura militar de gran envergadura en la región ártico-atlántica.








