Un quiebre directo en la arquitectura de seguridad internacional propuso el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, al plantear la urgencia de establecer una alianza de defensa e integración regional independiente de la tutela militar estadounidense.
En un tajante posicionamiento difundido a través de su cuenta de X, el líder legislativo reveló que Teherán ha comenzado a recibir llamados de gobiernos limítrofes interesados en trazar nuevos esquemas de cooperación económica y pacificación, al advertir el desgaste geopolítico ocasionado por las decisiones de la Casa Blanca en favor del gobierno de Israel.
Ghalibaf acusó a las autoridades de Washington de instrumentalizar el chantaje y desatender la estabilidad de sus propios aliados, colocando la soberanía de los países del golfo Pérsico en situaciones límite. Frente a este escenario, sentenció que únicamente el autogobierno geopolítico y la interlocución sin mediaciones de potencias externas devolverán la certidumbre a la zona.
“El destino de Medio Oriente y de los pueblos islámicos exige estrechar vínculos directos. Estados Unidos jamás ha sido, ni será bajo ninguna circunstancia, un verdadero aliado o protector para la región”, aseveró el parlamentario, al exhortar a las naciones de la franja del Golfo a consolidar un bloque soberano capaz de desactivar las crisis vigentes.








