Amnistía Internacional en México llamó al presidente Andrés Manuel López Obrador a reconocer la gravedad en que se encuentra la situación de los derechos humanos en el país, como primera acción para poder atender y resolver el problema.

En entrevista para Forbes México, la directora ejecutiva de la organización, Tania Reneaum Panszi, indicó que esa petición la han hecho a administraciones federales anteriores, puesto que el primer paso para atender este tipo de actos es reconocerlos.

“El presidente López Obrador cuando recibió el encargo presidencial reconoció la grave crisis en derechos humanos, por eso es extraño que a dos años de su gobierno crea que ya no se violan los derechos humanos”.

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Lo anterior, luego de que el Ejecutivo aseguró en su Segundo Informe de gobierno que “ya no hay torturas, desapariciones y masacres; se respetan los derechos humanos y se castiga al culpable sea quien sea”.

Ante dicho panorama, Reneaum Panszi insistió en que no es suficiente que el primer mandatario tenga la voluntad para que no ocurran violaciones a las garantías individuales, sino que se requieren cambios profundos y estructurales.

“No nos debe quedar ninguna duda de que el presidente tiene la convicción de ser un hombre respetuoso por los derechos humanos, pero tampoco nos debe quedar duda que la convicción de un sólo hombre no es la convicción compartida por quienes hacer tareas de seguridad y de la fuerza pública”, agregó.

Aunque López Obrador afirmó en su discurso que los homicidios disminuyeron, la activista señaló que las cifras oficiales lo contradicen, puesto que los feminicidios aumentaron un 5.4% durante este año con respecto al 2019 y se elevaron un 9.6% en comparación al 2018, según el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Además, recordó que el Registro Nacional de Personas Desaparecidas reportó del 1 de diciembre de 2018 a la fecha a 11,653 personas como no localizadas, lo cual también contradice los dichos presidenciales.

“La generalización de ya no se violan los derechos humanos no solamente no dialoga con la realidad, sino que parece una generalización de quien cree que su deseo es una realidad. El presidente es una parte del Estado, no es el Estado”, enfatizó.

Coincidió en que la toma de las instalaciones de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) en el Centro Histórico de la Ciudad de México es una muestra de la crisis que se vive en la materia en el país; además que es muy simbólico que dicha lucha la encabecen mujeres.

A pesar de la reserva por contar con poca información sobre la situación, Reneaum Panszi resaltó que quienes encabezan dicha movilización son mujeres que están en búsqueda de justicia para sus víctimas de violencia sexual, feminicida o desaparición de seres queridos.

Añadió que este hecho devela que un organismo público autónomo no está dando respuestas a la altura que las víctimas están pidiendo.

“La sensación inicial es que lo que ellas quieren es una comisión de derechos humanos que prometió ser imparcial y funcionar para las víctimas, lo haga”, comentó.

Agregó que hoy en día se requiere una CNDH fortalecida con una titular que estuviera interpelando los dichos del Ejecutivo de que no se violan derechos humanos en el país; además que emitiera cifras y recomendaciones sobre el tema.

“En cambio tenemos una CNDH complaciente con el poder político que ha perdido su razón de contrapeso”, sentenció.

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