Un reporte de la agencia iraní Fars aseguró que dos misiles alcanzaron a un buque de la Marina de Estados Unidos en las inmediaciones de Jask, cerca del estrecho de Ormuz, luego de que la embarcación desatendiera una advertencia emitida por fuerzas navales iraníes mientras transitaba la zona.

De acuerdo con la versión difundida, el navío habría quedado imposibilitado para continuar su ruta tras los impactos, obligándolo a retirarse del área. Hasta ahora no se han precisado daños materiales ni posibles víctimas.

Fars subrayó que Irán ha reiterado en distintas ocasiones que el paso por el estrecho de Ormuz requiere autorización oficial, y que cualquier incumplimiento será respondido por sus Fuerzas Armadas.

En contraste, el periodista Barak Ravid, de Axios, citó a un alto funcionario estadounidense que negó que alguna embarcación de su país haya sido alcanzada por misiles iraníes.

El incidente se da en un contexto de creciente tensión en la región. La semana pasada, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el denominado “Proyecto Libertad”, orientado a escoltar buques de terceros países atrapados en Ormuz y facilitar su tránsito seguro. Según el mandatario, varias naciones solicitaron apoyo ante el riesgo en la vía marítima.

Trump afirmó que su gobierno garantizará el paso de embarcaciones fuera de las rutas restringidas, al tiempo que ordenó mantener la presencia militar y el bloqueo naval en la zona.

Por su parte, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica reiteró que el estrecho permanecerá cerrado mientras continúe el bloqueo estadounidense, advirtiendo que cualquier buque que se acerque sin autorización será considerado objetivo militar.

En paralelo, autoridades iraníes anunciaron la implementación de un nuevo esquema de control en el golfo Pérsico, bajo directrices del liderazgo supremo, con el objetivo de reforzar su dominio sobre más de 2 mil kilómetros de frontera marítima y convertir la región en un eje estratégico para su economía.

El estrecho de Ormuz, punto clave para el comercio energético global, se mantiene así como epicentro de la disputa geopolítica entre Washington y Teherán.

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