Ciudad del Vaticano. En el inicio de la Semana Santa, el Papa León XIV hizo un llamado a la comunidad internacional a elevar oraciones por los cristianos del Medio Oriente afectados por la guerra, así como por los migrantes que han perdido la vida en el mar.
Durante la celebración del Domingo de Ramos, el pontífice subrayó que, en estos días santos, la Iglesia debe mantenerse cercana —a través de la oración— a quienes padecen conflictos armados. Señaló que muchos fieles en esa región no pueden vivir plenamente las celebraciones religiosas debido a la violencia persistente.
Ante miles de asistentes reunidos en la Ciudad del Vaticano, el Papa exhortó a pedir por la paz y la reconciliación entre los pueblos en guerra, así como por quienes enfrentan directamente sus consecuencias.
El líder de la Iglesia católica también recordó a las víctimas de los conflictos, incluidos fallecidos, heridos y sus familias, e insistió en que el mundo no puede ser indiferente al sufrimiento actual. En ese contexto, destacó que la tierra, el cielo y el mar están destinados a la vida y no a la destrucción.
En su mensaje, incluyó una mención especial a los migrantes que han muerto en travesías marítimas, particularmente a quienes fallecieron recientemente frente a la isla de Creta, al reiterar la necesidad de solidaridad internacional ante esta crisis humanitaria.
Finalmente, León XIV invitó a los fieles a encomendar sus plegarias a la Virgen María y a vivir la Semana Santa con fe, esperanza y compromiso con los más vulnerables.







