La brecha entre los reportes de bajas de Estados Unidos e Irán alcanzó un punto crítico tras la reanudación de las hostilidades a inicios de este mes. Mientras Teherán afirma haber abatido a más de dos centenares de efectivos norteamericanos, el Pentágono reporta cifras ostensiblemente menores, en medio de discrepancias internas y ajustes en sus propios registros públicos.
Hossein Mohebbi, portavoz del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), aseguró en entrevista para la agencia Tasnim que la denominada Operación Nasr 2 causó la muerte de más de 200 militares estadounidenses, además de dejar un saldo significativamente mayor de heridos. De acuerdo con el vocero, las fuerzas iraníes impactaron ocho centros de despliegue militar y destruyeron una veintena de refugios en la región.
Mohebbi calificó los datos de la Casa Blanca como “una completa mentira” e instó a la administración estadounidense a permitir el acceso de la prensa a las instalaciones atacadas para verificar los daños y el número real de víctimas.
Contradicciones en los registros oficiales de EE.UU.
Por su parte, el Pentágono sitúa en 14 la cifra total de fallecidos desde el inicio de los enfrentamientos en febrero. Sin embargo, reportes de medios estadounidenses como ABC News destacan que esta semana se removieron del registro público cuatro militares fallecidos en Jordania e Irak. Asimismo, la lista de heridos contabilizados bajó de 482 a 420 en un lapso de 24 horas.
Fuentes militares citadas por The New York Post señalaron que el ajuste estadístico responde al interés de no atribuir bajas a eventos posteriores a la tregua anunciada en abril por la Casa Blanca. En contraste, el vocero interino del Departamento de Defensa, Joel Valdez, atribuyó las variaciones a fallas temporales en la plataforma digital.
Informes periodísticos añaden que el Gobierno estadounidense mantuvo en reserva al menos tres incursiones iraníes previas en Jordania que dejaron decenas de heridos y daños a la flota de helicópteros, datos que no fueron difundidos en los partes oficiales.
Escalada bélica sin tregua
La dinámica actual involucra bombardeos directos de Washington sobre suelo iraní y contraataques de Teherán hacia instalaciones militares norteamericanas en Oriente Medio. A la par, el Mando Central de EE.UU. reactivó el bloqueo naval sobre puertos iraníes.
La Casa Blanca sostiene que la ofensiva continuará hasta neutralizar el potencial militar de Irán y ha amenazado con bombardear infraestructura clave como plantas de energía y puentes si Teherán no accede a una mesa de negociación. Por su parte, el gobierno iraní defiende sus acciones armadas como una respuesta legítima ante los incumplimientos de los acuerdos por parte de Washington.








