Benito Jiménez/Agencia Reforma

Tardó más en su desplazamiento de Palacio Nacional al Aeropuerto Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) que en volar a Santa Lucía.

Un vuelo de 11 minutos, en un Boeing 373 militar, con miembros del Gabinete e invitados a bordo, para “estrenar” la pista aérea del nuevo aeropuerto de Santa Lucía. Fue el vuelo del Presidente Andrés Manuel López Obrador para presumir su obra magna. Y aquí sí portó cubrebocas desde el arribo y durante el viaje.

“Esto es una hazaña de la construcción y de la ingeniería que ha estado a cargo de la Sedena, en que en tan poco tiempo se tenga ya terminada la base aérea”, dijo el Presidente en la conferencia mañanera.

El vuelo despegó a las 9 de la mañana del AICM y aterrizó a las 9 con 11 minutos en la pista 04-R Aeropuerto Felipe Ángeles, enclavado dentro de la Base Aérea Militar de Santa Lucía. Un trayecto de apenas 45 kilómetros . 

El avión tiene un consumo de combustible de 850 galones por hora cuyo galón oscila en los 10 dólares. 

El Presidente utilizó el ex Hangar Presidencial en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) para abordar el avión matrícula 3527, con capacidad de hasta 180 personas, aunque no todos los asientos fueron utilizados. 

El ex Hangar Presidencial es ahora la Base Aérea Militar 19, encabezada por el General Piloto Aviador Rodolfo Rodríguez Quesada. Mientras el Presidente daba la conferencia mañanera en Palacio Nacional los funcionarios eran instalados en la sala VIP del ex Hangar Presidencial donde disfrutaron del servicio de cafetería. 

El abordaje fue tropezado por momentos debido a que varios invitados desconocían dónde sentarse. 

“¿Dónde voy yo?”, preguntaron los invitados a las sobrecargos militares. 

El Presidente abordó a las 8:48 horas y ocupó la primera fila del lado izquierdo de la aeronave. Los invitados fueron sentados con sana distancia y el Presidente portó en todo el vuelo el cubrebocas. 

“Respetable señor Andrés Manuel López Obrador, Presidente Constitucional y comitiva que lo acompaña, desde la torre de control del aeropuerto internacional Felipe Angeles le enviamos un fraternal saludo y es un placer darle una honrosa bienvenida, felicidades por este primer aterrizaje”, le dijo el controlador aéreo. 

El avión sobrevoló el fallido proyecto aeroportuario de Texcoco. También realizó un reconocimiento por Santa Lucía, donde el tabasqueño observó el avance de la obra. 

El aterrizaje se hizo entre un polvareda y luego “bañado” por un dispensador de agua en plena pista. 

El Presidente encabeza un desayuno en el Escuadrón 502, recién construido. Además del estreno de la pista el Presidente conmemora el 106 aniversario de la Fuerza Aérea Mexicana. 

El Mandatario desayuna cóctel de fruta, jugo verde y de naranja, un tamal oaxaqueño, huevos con chistorra y frijoles con queso cotija. También se ofreció a los invitados birria estilo Jalisco.

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