Hace 10 años la entonces Procuraduría General de Justicia del Estado, actualmente Fiscalía General del Estado, encontró el cadáver de Ricardo Guzmán Pérez en un camino a Banderilla y realizó los trabajos forenses correspondientes.

No obstante, la institución bajo el mando de Salvador Mikel Rivera extravió las fotografías del occiso y desde entonces su familia pasó año tras año buscándolo, hasta la fecha

Guzmán Pérez, de oficio mesero, fue hallado sin vida en camino a Banderilla cuatro días después de que se reportó su desaparición.

Ante la negligencia de la autoridad, el cuerpo fue enviado a la fosa común y ahora la familia quiere recuperar los restos.

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Apenas el 8 de marzo de este año la hermana de la víctima, Aurea Guzmán Pérez, detalló a medios de comunicación que su familiar fue confundido con otra persona.

Narró que el joven vivía y trabajaba en la capital del estado para mantener a su hijo de entonces un año. Desde esa fecha, sus familiares se enfrentaron a las trabas de la entonces Procuraduría General de Justicia del Estado, que en aquel momento se excusó de tener muchos casos pendientes para no seguir la búsqueda.

Incluso, en la entrevista de hace apenas unos meses, Aurea le envió un mensaje a su hermano para que regresara a casa:

“Ojalá y nos esté viendo y donde quiera que esté que buscara la manera de regresar con su familia, con su hijo y con su mamá que lo sigue esperando”, dijo al sembrar un árbol con motivo de casos de desaparecidos en el cerro de Macuiltépetl.

La hermana fue más allá, mandó también un mensaje a los delincuentes que se llevaron a su familiar, en caso de no estar vivo: “solamente pido que nos digan dónde está su cuerpo y nosotros no queremos problemas con nadie, solamente queremos darle un descanso; encontrarlo vivo o muerto y darle un descanso”.

Sin embargo, apenas este mes, diez años más tarde, su familia se enteró que en realidad el joven fue hallado cuatro días después de su desaparición y la Fiscalía lo mandó a una fosa común.

Una persona cercana al caso, que prefirió mantener reservado su nombre, dijo que de los archivos que tenía que presentar la autoridad, tomados en el levantamiento del cuerpo y posterior a la necropsia, solo conservaron uno y con mala calidad, por lo que ni siquiera se aprecia la identidad de la persona, y con ello su familia descartó que fuese Ricardo.

No obstante, hace alrededor de un mes, en un expediente distinto estaban las fotos del hallazgo del cadáver de Ricardo.

“Eso fue apenas ahorita; ellos los tienen en carpetas foliadas, se reconoció en una foto un rasgo familiar y las fotos las tenían en esa misma numeración -expediente- y nos mostraron las demás fotos y se vio que él era”, dijo.

La persona recriminó que la autoridad hizo perder años de su vida a los familiares de Ricardo Guzmán por el mal trabajo realizado y ni siquiera ha ofrecido una disculpa a las víctimas indirectas.

“Ellos nada más presentaron los archivos, las fotos. Comentaban que van a seguir con el trámite para hacer la entrega de los restos”, explicó.

Agregó que a la fecha aún no se ha detallado a la familia la causa de la muerte del joven que en ese momento tenía 33 años y que fue encontrado a orilla de una carretera y con visibles huellas de violencia.

Indicó que la FGE tiene ubicado el lugar donde fue enterrado el mesero y ahora esperan las diligencias necesarias para que los restos sean exhumados y entregados a los familiares.

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