Xalapa, Ver.- La arquidiócesis de Xalapa, criticó la legalización del aborto aprobado en Oaxaca y señaló que son claros signos de muerte pues la consecuencia de esta reforma es prácticamente legalizar la violencia contra los más indefensos.

“No queremos que el hermano mate a su hermano, que la madre mate a su hijo, deseamos que valorándonos, busquemos lo que nos haga hombres y mujeres de bien. Necesitamos leyes que combatan la pobreza, que apoyen el campo, que superen toda clase de violencia”, señala el comunicado dominical al recordar el mensaje de Monseñor Pedro Vázquez Villalobos, Arzobispo de Antequera Oaxaca.

El pasado 25 de septiembre de 2019, el Congreso de Oaxaca con 24 votos a favor y 10 en contra, aprobó una reforma al Código penal de ese estado. De acuerdo con José Manuel Suazo Reyes, vocero de la arquidiócesis, con la aprobación de esa reforma al Código Penal en Oaxaca se da licencia para que una madre pueda asesinar al bebé que lleva en su vientre, siempre y cuando sea antes de la semana 12. 

Acusó que el proceso legislativo estuvo marcado con muchos vicios que se esperaría ya se hubieran superado en esta nueva etapa.

“Hoy se sabe que hubo amenazas a diputados locales por parte de funcionarios federales e incluso por extranjeros que están operando en este país, se cayó el sistema y lo más grave fue aprobar la reforma del Código Penal, en un sentido contrario a su Constitución”.

Añadió que esto es un duro golpe a la sociedad mexicana, sobre todo después de que una semana antes, el día 21 de septiembre, más de 600 mil personas en más de 100 ciudades del territorio mexicano, salieron a las calles para manifestar un rotundo Sí a la vida, y que en la misma ciudad de Oaxaca, la gente pidiera a sus legisladores la defensa de la vida de los no nacidos. 

“Si de verdad se escuchara o representara al pueblo, no se cometerían estas barbaridades. ¿A quien quieren complacer estos mercenarios de la muerte? ¿Realmente escuchan a la sociedad o una vez que alcanzaron un lugar en el Congreso, se vuelven sordos de sus propios electores, venden sus conciencias y siguen línea de grupos que se han empoderado”, criticó.

Hacer leyes que promuevan la muerte de los no nacidos, abundó, causa un grave deterioro moral, se van deformando los valores, no se protege al indefenso, ni se defiende al débil.

“En este acto criminal e inhumano esto es lo que sucede cuando se practica un aborto: inyectar al bebé con veneno, cortar su medula espinal, aplastar su cráneo, desgarrar sus extremidades una a una y vender partes de su cuerpo con fines de lucro”. 

“Esto es violencia pura. Esto no se puede festejar como un triunfo o una conquista, es más bien una degradación de la persona de la que nos deberíamos avergonzar. Realmente lo lamentamos”, acusó.

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