Xalapa.- La remoción de Jorge Winckler como fiscal general del estado fue el inicio de una estrategia para encarcelar al ex gobernador Miguel Ángel Yunes Linares y “rescatar” al Gobierno de Veracruz, cuya orden fue enviada desde Palacio Nacional, asegura el periodista Salvador García Soto en su columna “Serpientes y escaleras”. 

Señala que el morenista y su correligionario de Morelos, Cuauhtémoc Blanco se han convertido en una “carga política negativa” para la 4T y que para evitar el colapso de sus estados el Gobierno federal implementó el rescate de ambos gobiernos, no solo en temas de seguridad sino incluso contra sus antecesores. 

“Se les está apoyando con todo desde la federación con una estrategia que incluye el envío no sólo de la Guardia Nacional para enfrentar los graves problemas de seguridad, sino en ambos casos con la intervención directa del gabinete de seguridad Federal para lograr la detención y desarticulación de las células del crimen organizado que estaban amenazando incluso la gobernabilidad en ambos estados; la instrucción fue directa del presidente López Obrador”.

Dijo que los operativos coordinados están permitiendo la detención de líderes del narcotráfico y la desarticulación de los grupos ubicados como generadores de violencia.

En el caso de Veracruz, señala que tras la masacre de Coatzacoalcos se decidió “armar una estrategia para ir directamente contra el ex gobernador Miguel Ángel Yunes Linares, a quien se le abrieron varias investigaciones en la Fiscalía General de la República por acciones irregulares en su breve administración las cuales están avanzando y podrían generar pronto órdenes de aprehensión contra el ex gobernador panista”.

Y que para lograr su detención decidieron echar andar una estrategia “muy parecida a la que implementaron en el caso de los peñistas acusados de corrupción Emilio Lozoya Austin y Rosario Robles a los que antes de girar órdenes de aprehensión primero detuvieron al abogado Juan Collado, que sería el encargado de coordinar su defensa legal”.

Agrega que la “cacería” contra Yunes Linares inició con la remoción del fiscal general del estado, Jorge Winckler, “que era el encargado de blindar jurídicamente el ex gobernador y a todo su grupo político”.

“Una vez removido el obstáculo del abogado defensor que ya se encuentra prófugo y con orden de aprehensión ahora sí procederán en cualquier momento contra el intocable Yunes Linares”.

En su columna indica que el propio presidente reconoce que tanto Cuitláhuac García como Cuauhtémoc Blanco son “gobernadores fallidos”; a García Jiménez lo ven como un hombre bien intencionado pero sin ninguna habilidad para gobernar. 

“La orden presidencial fue tajante, se les tiene que rescatar a los dos al menos hasta que legalmente se pueda nombrar a un sustituto sin que se tengan que convocar a elecciones en los dos estados y en espera de que su ineptitud e incapacidad no haga crisis se afecta Morena en las elecciones intermedias de 2021”.

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