La calificadora S&P Global Ratings modificó de estable a negativa la perspectiva de las calificaciones crediticias de México, al advertir riesgos por el bajo crecimiento económico y el aumento de la deuda pública.

En un reporte, la firma señaló que existe preocupación por una consolidación fiscal más lenta de lo previsto, situación que podría elevar la carga financiera del país debido al incremento en el pago de intereses y mayores niveles de endeudamiento.

S&P también advirtió que el respaldo constante del gobierno federal a Petróleos Mexicanos y a Comisión Federal de Electricidad podría incrementar la presión sobre las finanzas públicas.

La agencia consideró además que un eventual deterioro en la relación comercial y económica entre México y Estados Unidos representaría otro factor de riesgo para la estabilidad económica nacional.

La calificadora anticipó que podría recortar la nota soberana en los próximos 24 meses si el gobierno no logra disminuir los déficits fiscales y contener el crecimiento de la deuda pública.

Pese al ajuste en la perspectiva, S&P confirmó las calificaciones soberanas de México en moneda extranjera en “BBB” y en moneda local en “BBB+”, además de mantener la nota de corto plazo en “A-2”.

La firma destacó que México mantiene fortalezas institucionales, estabilidad política, disciplina monetaria y un régimen de tipo de cambio flexible, factores que han sostenido la confianza de inversionistas y el acceso a mercados internacionales.

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