- Jesús Ernesto en el restaurante de Salt Bae revive debate sobre la austeridad de la 4T
Mientras millones de mexicanos escucharon durante años sermones sobre austeridad republicana, pobreza franciscana y rechazo a los excesos, las redes sociales encontraron un nuevo motivo para cuestionar la congruencia del discurso obradorista: la presencia de Jesús Ernesto López Gutiérrez, hijo menor del expresidente Andrés Manuel López Obrador, en la inauguración privada del exclusivo restaurante del chef turco Nusret Gökçe, mejor conocido como Salt Bae.
Las fotografías difundidas por el periodista Jorge García Orozco muestran al joven acompañado del empresario gastronómico durante los primeros días de operación de Nusr-Et Steakhouse Mexico City, establecimiento que llegó a la capital mexicana con una carta donde destacan cortes de carne de miles de pesos y platillos cubiertos con láminas de oro comestible.
La escena no tardó en incendiar las redes. Para los críticos del movimiento gobernante, la imagen representa una postal incómoda para quienes durante años hicieron de la austeridad una bandera política. Los cuestionamientos apuntaron a la distancia entre el discurso dirigido a la ciudadanía y el estilo de vida que algunos observan en integrantes del círculo familiar del expresidente.
“Morena debería preocuparse más por los actos de los hijos de López Obrador que por sus adversarios”, escribió uno de los usuarios que participó en el debate digital. Otros recordaron las constantes referencias gubernamentales a la vida sencilla y al combate contra los privilegios, contrastándolas con un restaurante donde un solo corte puede costar más que el salario mensual de muchos trabajadores.
La conversación también derivó en burlas y comentarios irónicos sobre la narrativa de cercanía con el pueblo que durante años acompañó al obradorismo. Para algunos usuarios, la imagen de un heredero político rodeado de lujo alimenta precisamente aquello que el movimiento aseguró combatir.
Sin embargo, también surgieron voces en defensa del joven. Diversos usuarios señalaron que Jesús Ernesto López Gutiérrez no ocupa ningún cargo público, no administra recursos gubernamentales y, por tanto, no existe una falta legal o administrativa que reprochar.
Otros argumentaron que los ingresos obtenidos por López Obrador como presidente, las actividades académicas de Beatriz Gutiérrez Müller y las ventas editoriales del exmandatario permiten explicar la capacidad económica familiar para acceder a este tipo de establecimientos sin recurrir a recursos públicos.
La polémica vuelve a colocar sobre la mesa una discusión recurrente en la vida pública mexicana: dónde termina la responsabilidad política de un gobernante y dónde comienza la vida privada de su familia.
En México las fotografías rara vez muestran únicamente una comida. A veces también exhiben la distancia entre los discursos que se pronuncian desde el poder y las percepciones que permanecen cuando el poder termina.







