La distribución del personal de salud en la entidad refleja una profunda brecha territorial. Pese a que el sistema público de salud en Veracruz suma 9 mil 974 médicos y 19 mil 41 enfermeras, la mayor parte de este recurso humano se concentra en los grandes centros urbanos, dejando en desamparo sanitario a decenas de comunidades rurales e indígenas.

El diagnóstico de recursos humanos del Plan Veracruzano de Desarrollo expone un déficit crítico de médicos especialistas en áreas de alta demanda como traumatología, nefrología, oncología y cirugía general. La causa radica en el rechazo recurrente de plazas en demarcaciones alejadas, motivado por la inseguridad, la falta de insumos, el equipo médico deficiente, la ausencia de vivienda adecuada y las dificultades de acceso por vías terrestres deterioradas.

La desigualdad es evidente desde el primer nivel de atención. En las zonas rurales, el estado dispone de apenas 717 médicos generales para atender a 2.4 millones de habitantes, lo que significa una cobertura promedio de un médico por cada 3 mil 345 personas—cifra alejada del estándar oficial recomendado, de un médico por cada 2 mil 500 habitantes—. Por el contrario, en el ámbito urbano, 1,232 médicos generales cubren a 2.6 millones de habitantes, logrando una proporción de un médico por cada 2 mil 130 personas.

El informe revela que cerca del 78 por ciento de la infraestructura sanitaria y del personal especializado del estado se focaliza en las principales cabeceras y zonas metropolitanas, con una marcada centralización en las jurisdicciones sanitarias de Xalapa y Veracruz Puerto.

En contraste, más de 80 municipios pertenecientes a regiones como las Altas Montañas, la Cuenca del Papaloapan y la Región Olmeca registran una presencia prácticamente nula de especialistas. Esta escasez obliga a los pacientes a realizar trayectos prolongados hacia los centros urbanos para recibir diagnósticos o tratamientos de especialidad.

Para atenuar el rezago, esquemas recientes de reclutamiento federal han sumado a más de 500 médicos en demarcaciones prioritarias como Zongolica, Coscomatepec y Jáltipan. En paralelo, la Secretaría de Salud estatal mantiene la aplicación de incentivos económicos y prioriza la asignación de plazas a personal con residencia cercana para reforzar la atención en municipios vulnerables como Soledad Atzompa.

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