El robo de combustible en ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex) volvió a repuntar en territorio veracruzano durante el primer cuatrimestre de 2026. Entre enero y abril, la entidad registró un incremento del 18.08% en la localización de tomas clandestinas en comparación con el mismo periodo del año previo.
Cifras oficiales de la Subdirección de Salvaguardia Estratégica de Pemex revelan que las autoridades detectaron 111 perforaciones ilegales en ductos que cruzan la entidad, rebasando los 94 hallazgos reportados entre enero y abril de 2025. Este balance representa 17 piquetes adicionales en un solo año.
Por encima de la media nacional
El ritmo de crecimiento del llamado huachicol en Veracruz superó de manera drástica el comportamiento del delito a nivel nacional. Mientras que en el estado el repunte rozó el 18%, en todo el país el aumento general fue de 3.7%, al pasar de 3,699 tomas clandestinas en los primeros cuatro meses de 2025 a 3,836 en el mismo lapso de 2026.
Con estos números, la entidad veracruzana se colocó en la lista de estados con repuntes significativos, compartiendo indicador con demarcaciones como Michoacán —que lideró el crecimiento porcentual—, Estado de México, Puebla y Jalisco.
El mapa del ordeño en México
Pese al repunte veracruzano, la tabla nacional en volumen absoluto la sigue encabezando Hidalgo, consolidado como el epicentro del huachicol con 986 picaduras a la red de Pemex en solo cuatro meses.
El mapa de las perforaciones clandestinas se distribuye de la siguiente manera:
- Hidalgo: 986
- Jalisco: 740
- Puebla: 362
- Estado de México: 329
- Guanajuato: 304
- Querétaro: 263
- Nuevo León: 214
- Veracruz: 111
Fuga de recursos y peligro inminente
Expertos en seguridad y materia energética advierten que el avance de este delito no solo desfalca las finanzas públicas, sino que expone a las poblaciones aledañas a los ductos a contingencias fatales por explosiones o derrames tóxicos. Asimismo, señalan que el flujo constante de recursos ilícitos fortalece la capacidad operativa del crimen organizado, evidenciando fallas operativas en la custodia del patrimonio nacional y una débil coordinación entre las corporaciones de seguridad pública.







