En el marco del Día Internacional del Ron, la radiografía del intercambio comercial muestra que México consume más destilado del que envía al exterior. De acuerdo con registros de la plataforma Data México de la Secretaría de Economía, durante 2024 las importaciones de este espirituoso alcanzaron los 18.7 millones de dólares, frente a exportaciones por apenas 12.8 millones de dólares, lo que generó un déficit de 5.9 millones de dólares dentro de un flujo comercial global de 31.6 millones de dólares.
Radiografía del mercado nacional
El desglose geográfico por estados resalta contrastes significativos entre las entidades consolidadas como consumidoras y aquellas enfocadas en la producción con fines de exportación.
- Líderes en ventas al exterior: El Estado de México encabeza la lista exportadora con 9.96 millones de dólares, seguido muy de lejos por Oaxaca ($747,000 USD), Ciudad de México ($711,000 USD), Michoacán ($477,000 USD) y Yucatán ($232,000 USD).
- Principales importadores: Jalisco encabeza la recepción de producto internacional con 9.49 millones de dólares, escoltado por la Ciudad de México ($6.69 millones USD), el Estado de México ($1.65 millones USD) y Quintana Roo ($112,000 USD).
- Destinos del producto mexicano: Chile se posicionó como el comprador principal con 3.38 millones de dólares, seguido de Panamá ($2.18 millones USD), Colombia ($866,000 USD), Brasil ($839,000 USD) y Estados Unidos ($806,000 USD).
Proveedores clave y la apuesta por la gama Premium
La oferta que abastece a las barras mexicanas proviene en gran medida de Centroamérica y el Caribe. Tan solo Guatemala abasteció casi la mitad del total importado, con 9.24 millones de dólares. Cuba ocupó el segundo peldaño con 3.59 millones de dólares y Nicaragua se ubicó en tercer sitio con 2.55 millones; entre los tres concentran más de 15 millones de dólares de las compras del país. Completaron la lista Puerto Rico ($818,000 USD) y Panamá ($617,000 USD).
Frente a la competencia local con el tequila, el mezcal y la cerveza, la industria busca dinamizar su consumo mediante el nicho premium. Marcas como Flor de Caña destacan que la meta principal es desvincular al ron de su percepción exclusiva como mezclador en cócteles sencillos para posicionarlo como una bebida de cata elaborada, en sintonía con una proyección de mercado global que estima alcanzar los 65,000 millones de dólares hacia 2032.






