La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo acusó a sectores del Gobierno de Estados Unidos de emprender una ofensiva política contra la Cuarta Transformación mediante el manejo y revocación de visas a figuras públicas mexicanas, enmarcado en el contexto del proceso electoral del país vecino.
Durante su conferencia matutina, la Jefa del Ejecutivo aseguró que las decisiones consulares de Washington responden a un intento histórico de utilizar a México como bandera partidista en las elecciones estadounidenses de noviembre.
“En México deciden los mexicanos, nadie más; no va a decidir ni el Departamento de Estado ni el Departamento de Justicia lo que ocurre en México. Tenemos una buena relación, coordinación sin subordinación”, aseveró la Mandataria.
Cuestiona criterio sobre revocación a López Beltrán
La postura presidencial surge tras la cancelación del visado a Andrés Manuel López Beltrán, exsecretario de Organización de Morena e hijo del exmandatario Andrés Manuel López Obrador. Sheinbaum tildó la medida de “injerencista” y señaló una doble moral por parte de las autoridades estadounidenses.
- Acoso político: La Presidenta sostuvo que a ciertos personajes se les persigue mediáticamente sin fundamentos jurídicos, mientras que a “otros delincuentes o personas políticamente expuestas” Estados Unidos les abre las puertas.
- Sin investigación formal: Reiteró que la Fiscalía General de la República (FGR) desmintió la existencia de datos de prueba que vinculen a López Beltrán con redes de huachicol fiscal, desacreditando versiones basadas en testimonios no acreditados.
López Beltrán hizo pública la sanción mediante una carta dirigida al mandatario Donald Trump, en la que responsabilizó directamente al Secretario de Estado, Marco Rubio, y al subsecretario Christopher Landau. En respuesta, la Embajada de EE. UU. en México argumentó que la cancelación de visados se ejecuta de forma discrecional cuando existen razones legales para ello, independientemente de la filiación política del solicitante.
Descarta pedir informes a Washington
Sheinbaum Pardo descartó que el Gobierno de México vaya a solicitar un reporte sobre la cantidad o los motivos de las visas revocadas a ciudadanos mexicanos, al precisar que el visado es un trámite estrictamente individual entre el Estado emisor y el particular.
Sin embargo, acotó que si la administración estadounidense cuenta con pruebas fehacientes sobre la comisión de algún delito, existen los canales diplomáticos, de cooperación judicial y de extradición correspondientes para remitir la información. La Presidenta aclaró que este diferendo no implica una ruptura en el vínculo bilateral, pero enfatizó que su administración mantendrá una postura firme y pública en defensa de la soberanía nacional.








